Ajustes, Daños e Indemnizaciones

¿Qué seguro cubriría el incendio del Baby’O?

Alfredo Levi Penhos y Felipe de J. Elizondo, director general y director regional de Equity

Proponemos un análisis hipotético del siniestro sufrido por el Baby’O y de las opciones de seguro de daños que existen en México para cubrir casos como este. Esperamos de esta manera ayudar a los agentes con sus ventas y mostrar a los usuarios potenciales qué deben considerar y esperar al prospectar una cobertura para sus bienes. Por tratarse de un caso abierto y en proceso de atención, se empleó la información difundida a través de los medios de comunicación. En cuanto a las condiciones del seguro y sus alcances, utilizamos aquellas más comunes en el mercado asegurador mexicano.

¿Qué era el Baby’O?

El Baby’O fue fundado en 1976 por Eduardo Cesarman y Rafael Villafañe, cuya visión convirtió a este centro nocturno en una de las discotecas más importantes del mundo, que competía con el club neoyorquino Studio 54. El nombre del inmueble fue inspirado por la canción homónima de Dean Martin. Su lema “Solo hay un Acapulco, solo hay un Baby’O” y su política “Nadie sale de la fiesta hasta después de las seis de la mañana” eran bastante populares antes de la pandemia. Las medidas sanitarias contra la covid habían cerrado sus puertas desde hace más de 18 meses, por lo que, durante ese tiempo, el negocio se había sostenido solamente con la venta de alimentos para llevar. Se esperaba que, a finales de octubre de 2021, el Baby’O volviera a ocupar su lugar como ícono de Acapulco, pero el fuego cambió su destino.

¿Cómo ocurrió el siniestro del Baby’O?

Alrededor de las 8:40 pm del 29 de septiembre de 2021, mientras el negocio estaba cerrado y bajo la vigilancia de un velador, un grupo de tres sujetos desconocidos se presentó en una de las puertas traseras (salidas de emergencia), sometió al vigilante, introdujo bidones con combustible, esparció en un par de minutos el líquido dentro de la discoteca, encendió el fuego y salió huyendo. En pocos segundos el incendio abarcó la discoteca entera. Al no encontrarse nadie que operara los extintores, las intensas llamas consumieron el interior del inmueble y sus contenidos antes de que los bomberos, avisados por los vecinos que se percataron del humo y el fuego, lograran apagarlas.

Los propietarios de la discoteca estimaron la pérdida total del edificio y los contenidos. Los planes de reapertura en las próximas semanas son poco viables. Además, la interrupción de las ventas que sostenían al negocio está provocando pérdidas que afectan a los dueños y a las familias que dependían de esos ingresos.

Posibles coberturas de seguros que operarían en el caso del Baby’O

En función de las circunstancias y los antecedentes, analizamos las coberturas disponibles en el mercado asegurador mexicano, para determinar qué expectativa de recuperación podrían tener los asegurados. Insistimos en que este ejercicio es hipotético e impreciso, puesto que no contamos con la póliza y desconocemos los datos precisos de las coberturas contratadas, las sumas aseguradas y las condiciones especiales o particulares. Por ello, enfocamos el análisis en las coberturas que tendrían más probabilidad de verse afectadas por un caso como el del Baby’O.

La primera cobertura que viene a la mente es la básica de incendio de edificio y contenidos, junto con las adicionales de remoción de escombros y pérdidas consecuenciales, entre otras. Sin embargo, el propio socio fundador del negocio ha explicado que, a pesar de contar con dicha cobertura, esta no abarca incendios provocados, como el que sufrió el centro nocturno. En tal caso, aunque parece que la protección más básica no tiene posibilidad de operar, todo dependerá de la investigación jurídica en curso y de los textos de la póliza contratada.

Algunas coberturas adicionales de las pólizas de daños (incendio), que generalmente se contemplan dentro de un endoso (extensión de cubierta), podrían amparar riesgos o situaciones como el siniestro del Baby’O. En estas coberturas se define de forma muy específica aquellos términos relevantes al momento de analizar la procedencia de una reclamación. Sin embargo, a veces las aseguradoras no precisan todo y en muchas ocasiones comprenden de manera distinta dichos términos.

Si la supuesta causa del incendio en cuestión fuera la delincuencia organizada, tendríamos que ver cómo se define esta en la póliza contratada. Mientras que el artículo 16 de la Constitución mexicana la considera como “una organización de hecho de tres o más personas, para cometer delitos en forma permanente o reiterada, en los términos de la ley de la materia”, las pólizas que revisamos no cuentan con definiciones que describan o aclaren qué entienden por delincuencia organizada.

En redes se dice que este evento es un acto de terrorismo. De acuerdo con el Código Penal Federal, un terrorista es aquella persona que —con sustancias tóxicas; armas químicas, biológicas o similares; material, fuente, instrumento, combustible o mineral radioactivo o nuclear; explosivos; armas de fuego; incendios; inundaciones, o cualquier otro medio violento— realice de manera intencional actos en contra de bienes o servicios públicos o privados o en contra de la vida o la integridad física o emocional de las personas, que produzcan alarma, temor o terror en la población o en un grupo o sector de ella, para atentar contra la seguridad nacional u obligar a la autoridad o a un particular a tomar una determinación.

Al revisar qué se entiende por terrorismo en las pólizas de tres aseguradoras, encontramos que estas coinciden en algunos aspectos —las dos primeras son casi iguales, salvo por el final—, pero divergen en otros. Así pues, tenemos tres definiciones:

  1. Actos de una persona o personas que, por sí mismas o en representación de alguien o en conexión con cualquier organización o gobierno, realicen actividades por la fuerza, la violencia o la utilización de cualquier otro medio, con fines políticos, religiosos, ideológicos, étnicos o de cualquier otra naturaleza, destinados a derrocar, influenciar o presionar al gobierno de hecho o de derecho para que tome una determinación, o a alterar o influenciar el funcionamiento de algún sector de la economía.
  2. Actos de una persona o personas que, por sí mismas o en representación de alguien o en conexión con cualquier organización o gobierno, realicen actividades por la fuerza, la violencia o la utilización de cualquier otro medio, con fines políticos, religiosos, ideológicos, étnicos o de cualquier otra naturaleza, destinados a derrocar, influenciar o presionar al gobierno de hecho o de derecho para que tome una determinación, o a alterar o influenciar o producir alarma, temor, terror o zozobra en la población, en un grupo o sección de ella o de algún sector de la economía.
  3. Acto que incluye, entre otros, el uso de la fuerza o la violencia o la amenaza de la misma, por parte de cualquier persona o agrupación de personas, ya sea actuando sola o a nombre de o en conexión con cualquier organización o gobierno, comprometida por propósitos políticos, religiosos, ideológicos o similares, incluyendo la intención de influenciar a cualquier gobierno o atemorizar a la población o a cualquier sector de la misma.

Como podemos observar, existen endosos muy distintos y hasta contradictorios entre sí por sus alcances, que se han ido modificando de acuerdo con las experiencias de cada una de las aseguradoras. Por ello, siempre recomendamos analizar de manera minuciosa los textos de la póliza, antes de contratar la cobertura.

Ante la posibilidad de que, en el caso que estamos analizando, se determine que la causa no fue un acto de terrorismo, sino un crimen aislado, debemos recordar que existe el endoso de extensión de cubierta, que normalmente incluye la cobertura especial de huelgas, alborotos populares, conmoción civil, vandalismo y daños por actos de personas mal intencionadas, de la cual nos interesa la última parte.

Al revisar qué se entiende por vandalismo y actos mal intencionados en las pólizas, encontramos dos clases de definiciones:

  1. Actos ejecutados por personas, fuera de los casos de huelgas, alborotos populares o de conmoción civil, que intencionalmente causan daños físicos a los bienes asegurados.
  2. Actos violentos e ilícitos ejecutados por una o varias personas, fuera de los casos de huelgas, alborotos populares o conmoción civil, que intencionalmente causan pérdidas o daños físicos a los bienes asegurados.

Comentarios finales

Dependiendo de los resultados de la investigación y la conclusión judicial sobre el caso de la discoteca, una póliza básica de incendio podría cubrir los bienes afectados; sin embargo, si el texto de esta es más exigente en cuanto al origen del siniestro y considera que el evento fue un acto de personas mal intencionadas, el endoso de extensión de cubierta hubiera sido la opción para amparar las pérdidas sufridas por los asegurados. Esta segunda opción suele operar con la aplicación de un deducible del 1% sobre la suma asegurada contratada, con un máximo de 750 umas o 750 días de salario mínimo vigente.

Siempre será mejor contar con un seguro de daños que no tener ninguna protección, pero debemos dar un paso adelante y leer, antes de contratar, los textos de las coberturas y las exclusiones, para tener claridad sobre los alcances reales de la póliza en relación con los riesgos que se pretenden amparar.

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