Autos

Exclusión por antigüedad en seguro de transporte

Lic. Carlos González Navarijo

Es usual que, en las condiciones generales del seguro de transporte, haya una cláusula similar a esta:

Medio de transporte:

Queda entendido y convenido que no se permite el uso de medios de transporte obsoletos o con fallas o defectos latentes; tampoco se permite el uso de camiones o vehículos terrestres mayores a 20 años y buques con antigüedad mayor a 20 años.

El incumplimiento de la medida de seguridad arriba citada, dejará nula y sin efecto en forma automática toda la cobertura que brinda este seguro.

Es obvio que la institución aseguradora impone este tipo de condiciones (exclusión) para evitar que se utilicen vehículos terrestres en malas condiciones, que por su antigüedad pueden producir fallas mecánicas y defectos latentes, que a su vez pueden ocasionar colisiones, vuelcos, daños y pérdidas por agravación de riesgo; empero, en la cobertura afectada de robo por asalto, cuando el medio de transporte circula por la vía pública o simplemente está estacionado, la condición de ser viejo o mayor a 20 años no influye en la realización del siniestro, por lo que es procedente la reclamación, a pesar de que se incumpla la limitación establecida en la póliza, según lo dispuesto por los Artículos 55 y 58, fracción I, de la Ley sobre el Contrato de Seguro:

Artículo 55. Si el asegurado no cumple con esas obligaciones, la empresa aseguradora no podrá hacer uso de la cláusula que la libere de sus obligaciones, cuando el incumplimiento no tenga influencia sobre el siniestro o sobre la extensión de sus prestaciones.

Artículo 58. La agravación del riesgo no producirá sus efectos:

I. Si no ejerció influencia sobre el siniestro o sobre la extensión de las prestaciones de la empresa aseguradora…

Además de los preceptos legales invocados, que deberían ser suficientes para el estricto cumplimiento de las obligaciones contractuales asumidas, sirve de apoyo el contenido de la tesis jurisprudencial que a continuación se transcribe:

Aseguradora. Para hacer uso de la cláusula que la libere de sus obligaciones, tiene la carga probatoria para demostrar que la omisión del asegurado sobre la agravación del riesgo tuvo influencia en el siniestro. Los artículos 55 y 58, fracción I, de la Ley sobre el Contrato de Seguro preceptúan que si el asegurado no cumple con esas obligaciones (entre ellas la de avisar de la agravación del riesgo), la aseguradora no podrá hacer uso de la cláusula que la libere de sus obligaciones, cuando el incumplimiento no tenga influencia sobre el siniestro o sobre la extensión de sus prestaciones, y que la agravación del riesgo no producirá sus efectos si no ejerció influencia en el siniestro o sobre la extensión de las prestaciones de la aseguradora. Entonces, conforme a las reglas de distribución de la carga de la prueba, la aseguradora debe demostrar que la agravación influyó en el siniestro, pues de lo contrario no podrá hacer uso de la cláusula en comento.

De esta tesis jurisprudencial se desprende que la aseguradora solo podrá hacer uso de la cláusula que la libere de sus obligaciones, por agravación esencial del riesgo, cuando la misma tenga influencia en el siniestro. A efecto de que la aseguradora pueda liberarse de su obligación de pago cuando ha acontecido el siniestro que es el riesgo asegurado (Artículo 55), el legislador quiso que se demostraran de forma indubitable las causas de liberación de dicha obligación, es decir, que la agravación esencial del riesgo influyó en el siniestro, puesto que, de lo contrario, los argumentos que en este sentido exprese la compañía de seguros deben desestimarse. Así pues, de acuerdo con las reglas de distribución de la carga de la prueba, la aseguradora debe demostrar que la agravación influyó en el siniestro, pues de lo contrario no podrá hacer uso de dicha excluyente de responsabilidad, quedando obligada al pago de la indemnización demandada.

La diferencia conceptual entre riesgo y siniestro cobra relevancia, puesto que en el artículo 55 de la Ley sobre el Contrato de Seguro se expresa: “cuando el incumplimiento no tenga influencia sobre el siniestro o sobre la extensión de sus prestaciones”. Por tanto, es necesario que exista un incumplimiento por parte del asegurado, en relación con las obligaciones pactadas en el contrato de seguro, para atenuar el riesgo o impedir su agravación, y que ese incumplimiento tenga influencia sobre el siniestro (Artículos 54 y 55 de la ley citada), pues en caso contrario, si la agravación esencial del riesgo no influyó en el siniestro, no se podrá considerar que han cesado de pleno derecho las obligaciones de la empresa aseguradora, de manera que esta no podrá hacer uso de las cláusulas que la liberen de sus obligaciones. Independientemente de lo anterior, en el contrato de seguro existe la cobertura de robo.

Es importante señalar que la flota de marina mercante usualmente tiene una antigüedad superior a 20 años, así que se recomienda que no se acepte el contenido de una condición como la que nos ocupa, cuando las mercancías aseguradas se transporten por vía marítima.

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