Ajustes, Daños e Indemnizaciones

Problemas de la suscripción de seguros contra sismos

Lyndsay Garnica / Mayday Consultoría Internacional / Lgarnica@maydayintl.com

Histórica y estadísticamente se ha comprobado una y otra vez que quien cuenta con un seguro adecuado se recupera más rápido de una eventualidad cubierta por este. A pesar de ello, cuando hablamos de pólizas que cubren sismos o terremotos, nos encontramos con una muy baja penetración a nivel mundial.

Aunque California, por ejemplo, experimenta el 90% de los sismos de Estados Unidos y tiene una de las tasas de suscripción de seguros contra terremotos más altas del planeta, menos del 13% de sus inmuebles cuentan con esta protección. De acuerdo con la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA, por sus siglas en inglés), esta situación se deriva de un análisis realizado entre finales de los ochenta e inicios de los noventa, que arrojó que un terremoto de magnitud considerable sería capaz de llevar con facilidad a cualquier aseguradora a la bancarrota, por lo que las primas se incrementaron y, en algunos casos, volvieron prohibitiva la adquisición de las pólizas correspondientes. Por esto, en Nueva Madrid, Missouri, otra zona de alta sismicidad, las primas han aumentado tanto que el porcentaje de inmuebles asegurados disminuyó de forma drástica en dos décadas, pasando del 60% en el 2000 a menos del 13% en el 2020.

La ciencia ha establecido que los sismos no se pueden predecir, pero sabemos de manera bastante acertada que estos se presentan de forma periódica, por lo que vale la pena estar preparados para ellos y abordar la problemática de la suscripción, que se presenta en el planeta entero: una especie de círculo vicioso entre los elevados precios de las primas y el alto costo potencial de la ocurrencia de los siniestros. Además, para complicar la situación, hay una enorme probabilidad de que los daños producidos en los inmuebles por los temblores no superen el deducible y de que la cobertura correspondiente no se active, lo que lleva a muchos potenciales asegurados a optar por no contratar la protección.

Entre las alternativas existentes para reducir dicha problemática, se encuentran los seguros paramétricos ofrecidos por cada vez más compañías a nivel internacional. Aunque estos productos no indemnizan de forma suficiente o sustancial la pérdida, permiten amortiguar el daño de manera rápida, ya que pagan cuando el evento cumple o supera los parámetros o criterios generales establecidos para determinar la indemnización o el “costo del daño”. En estas pólizas se considera ideal que el cumplimiento de los parámetros o criterios sea verificado por un tercero, como el Servicio Sismológico Nacional o un organismo similar. Los productos paramétricos no remplazan a un seguro tradicional, pues varían tanto en la suma asegurable o indemnización como en el proceso de ajuste, pero buscan acercarse al sector de la población que está interesado en adquirir una protección y no puede pagar una prima tradicional.

Otra de las soluciones que se han propuesto alrededor del mundo es la adquisición de bonos catastróficos por parte de los gobiernos, que actúan como una especie de seguro para las poblaciones más vulnerables que no tienen acceso a una póliza. En México encontramos varias formas en las que se presentan estos bonos, como las coberturas adjuntadas a los pagos del predial en algunas regiones de Jalisco. Sin embargo, esta opción ha perdido popularidad en los últimos años debido al coste público y la alta siniestralidad.

No queda duda de que se siguen buscando opciones para aumentar la cobertura contra sismos, pero se requiere un esfuerzo transversal, que incluya usuarios, aseguradoras, ajustadores y agentes, para alcanzar el éxito.

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