Dr. Enrique W. Alarcón Mtz.
Director médico, Nocrala Selarom / Dictamed / Enrique.alarcon@nocralaselarom.com Twitter: @EnriqueWAlarcn1
“La vida no vale nada”, dice el cantautor guanajuatense José Alfredo Jiménez y continua, “comienza siempre llorando y así, llorando, se acaba”. Tal vez por esta idea es tan difícil la comercialización de seguros de gastos médicos y de vida en nuestro país.
El mexicano es conocido por su particular forma de percibir la vida y la muerte, que se refleja en la letra de la canción aludida, las festividades del Día de Muertos y la mala costumbre de preocuparse por los riesgos hasta que se materializan en forma de perjuicios o daños. Para nosotros, siempre habrá una forma de salir de las crisis derivadas de una enfermedad o del deceso de un familiar cercano. En esos momentos, se pide prestado a parientes, conocidos, vecinos y personas con dinero o se pide fiado al hospital o la funeraria. No buscamos prevenir el problema, sino salir de él. No nos preocupamos, porque sabemos que la gente ayuda cuando se presentan desgracias.
Esta forma de ver la vida, la enfermedad y la muerte contrasta con la visión de los seguros, pues estos están diseñados para prevenir situaciones y garantizar, a cambio de ciertas condiciones, el apoyo económico cuando se necesita. Quizá la letra de la famosa canción tenga razón de forma poética, pero en los seguros de gastos médicos y de vida todo cambia, porque el bienestar de tus seres queridos y de ti mismo adquiere un significado diferente. Cuando tienes un seguro te vuelves un poco más responsable no solo en el ámbito personal, sino también en el financiero, pues entiendes que debes pagar tu póliza a tiempo.
En este cambio de visión tiene mucho que ver el agente de seguros, ya que él puede conducirte por un camino tranquilo y sereno o abandonarte a tu suerte para que, entonces sí, exclames que “la vida no vale nada”. Debemos ser muy claros: los seguros de vida o de gastos médicos no son lo mismo con agente que sin él, ya que esta persona profesional puede tanto orientarte para que adquieras y utilices de forma correcta tu póliza como ayudar a los beneficiarios de tu seguro de vida. El asesor es tan importante como el equipo que respalda su actividad, en el cual se encuentran las personas de su despacho, la aseguradora y, por supuesto, los aliados que ofrecen un servicio y un valor agregado, como el dictamen médico.
