Gastos Médicos Mayores

Póliza quita peso de la espalda

Karla Velasco Arciniega / Reportera, Revista Siniestro

Jorge Everaert contrató hace 13 años una póliza de gastos médicos mayores (GMM). A pesar de que en su familia la cultura del seguro no estaba presente, él cree que esta protección es muy necesaria, porque las enfermedades son impredecibles y los hospitales son caros, lo cual comprobó un poco antes de la pandemia, justo antes de la renovación de su póliza.

Jorge sentía molestias en el cuello y parálisis tanto de los brazos como de los hombros, así que le comentó la situación a Pablo, su agente, y acudió a los doctores para saber por qué se sentía mal. Una radiografía reveló que las primeras cervicales estaban invertidas y presionaban la médula espinal, provocando los dolores y la parálisis, por lo cual el asegurado fue operado de emergencia. La ardua intervención, en la que le pusieron separadores, placas y tornillos, lo obligó a estar un año con collarín. A pesar de que la recuperación duró demasiado tiempo, Jorge siguió las órdenes del doctor y ya no padeció ninguna de las molestias que tenía, más que una artritis reumatoide que se destapo después del padecimiento que tuvo.

Por fortuna, las sesiones necesarias para monitorear el mal inicial han disminuido bastante, pues pasaron de una por mes a una por año. Para la artritis reumatoide, Jorge debe ir más seguido con la reumatóloga, aunque también la frecuencia de las visitas ha disminuido un poco. Sus últimos estudios han reflejado una mejoría, pues ha mantenido niveles de inflamación aceptables.

El asegurado está tranquilo gracias a que cuenta con una póliza adecuada de GMM, que tiene una suma asegurada de 26 mil umas (70 millones de pesos) y se maneja por reembolso mensual, pero esto pudo haber sido diferente, ya que, un poco antes de que comenzara el siniestro, había hablado con Pablo sobre la posibilidad de cambiar la protección o buscar una mejor opción. Como no se alcanzó a realizar ningún cambio, el seguro está cubriendo en promedio 30 mil pesos al mes por los medicamentos -el más caro cuesta 24 mil pesos- para la artritis reumatoide de Jorge. Además, la aseguradora desembolsó entre 200 y 250 mil pesos por los honorarios médicos, doctores y estudios, y alrededor de 800 mil pesos por la hospitalización. Jorge solo ha pagado un deducible de 60 mil pesos.

En el despacho de Pablo, de todos sus productos, el que más les da gusto tratar es con gastos médicos. Y como saben que llega a ser un producto muy complicado, siempre buscan que su equipo este siempre preparado para este tipo de pólizas, pues los reembolsos exigen tiempo, paciencia y esfuerzo para revisar que no se cambien los formatos y repetir, en caso necesario, algunos procedimientos. Jorge se siente acompañado en todo momento, pues con él ha estado no solo Pablo, sino también Patricia, quien lleva 25 años dedicándose a los siniestros de gastos médicos de personas, estuvo atendiendo a Jorge durante su siniestro. La respuesta y eficacia de estos dos profesionales han sido acertadas, pues desde que se registró el siniestro ellos han estado al pendiente de los estudios y reportes del asegurado, así como de la información o documentación que el hospital y los médicos deben mandar para realizar los trámites de la póliza.

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