Planes de ahorro y vida

Mantén cerca de tu vida a un agente de seguros

Adrián Palacios Ramírez / Reportero, Revista Siniestro

En esta ocasión tuvimos la oportunidad de entrevistar a la experta Aida Esquivel. Esta agente de la promotoría Futuro Seguro, que se encuentra en Monterrey, cuenta con una trayectoria de 17 años de asesorar personas y satisfacer las necesidades de sus clientes. Para mostrarnos cómo estar un paso adelante puede marcar la diferencia, nos compartió uno de los tantos siniestros que ha vivido y la han cautivado. Esperamos que su experiencia te convenza de la importancia de contar con un agente como ella, que brille por su gran desempeño al promover una cultura de aseguramiento integral y que merezca aplausos por su pasión por el trabajo bien logrado.

La historia comienza cuando Martha, una mujer de 42 años, y su esposo contratan una póliza familiar de gastos médicos mayores en febrero de 2013. En marzo del mismo año, tras prever posibles riesgos, Aida consigue que Martha y su familia contraten un seguro de vida con componente de ahorro, al cual nuestra entrevistada agrega la cobertura de incapacidad total y permanente. En diciembre de 2015, Martha busca a Aida para pedirle asesoría sobre cómo usar el seguro que había contratado, pues recibió la mala noticia de que se había detectado una célula cancerosa en su seno derecho. Tras esta conversación, la asegurada comienza el tratamiento para controlar la célula maligna que tenía en ese momento y su salud empieza a mejorar hasta restablecerse un año después.

Por desgracia, dos años más tarde, se vuelve a detectar otra célula cancerosa en el mismo seno de Martha, por lo que ella ocupa de nuevo su seguro de gastos médicos. En esta ocasión, la asegurada enfrenta un problema aún mayor, pues presenta un extraño hormigueo en las manos y las piernas. Tras varios estudios, el médico determina que desgraciadamente hay metástasis cerebral. La propagación de células cancerosas en el cerebro impide a Martha caminar y atender su negocio familiar de abarrotes, donde ella se encargaba de los inventarios y la mercancía. Por fortuna, Aida brinda la correcta asistencia a esta mujer que lucha por salir adelante y superar su complicada enfermedad, recordándole la cobertura de incapacidad que tenía incluida en su seguro de vida. Martha y su familia viven un milagro, ya que durante dos años han recibido 45 mil pesos mensuales por dicha cobertura, lo cual ha mantenido intacta la póliza con componente de ahorro que hasta hoy ha generado un rendimiento de 300 mil pesos, y la aseguradora ha pagado alrededor de 2.5 millones de pesos por el tratamiento, contando las quimioterapias y las radioterapias.

Aida nos comparte que los integrantes de la familia de Martha sienten un gran agradecimiento y una enorme tranquilidad, pues saben que están respaldados en esta situación tan complicada que todavía siguen enfrentando. Por ello, las hijas de Martha han desarrollado la cultura de la prevención contratando su propio seguro.

Este caso enseñó a nuestra entrevistada que el dinero invertido en un seguro no es nada en comparación con los verdaderos gastos que implica salvar nuestra vida. Por ello, Aida seguirá insistiendo a sus clientes en que deben vivir acompañados de un seguro, el cual nunca se sabe cuándo será necesario.

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