Sector Asegurador

Proyecto Mujer, Roxana Moreno

“La experiencia para trabajar se adquiere principalmente en el hogar. Si no eres una buena líder o negociadora, la casa se va al fracaso”, afirma Roxana Moreno, quien ha dedicado más de 30 años a nuestro sector y se describe como una persona de familia con dos hijos y cinco nietos que se han mantenido cercanos a su labor. Ella heredó el gusto por los seguros y las fianzas en el seno de su familia, pues esta se ha caracterizado por la pasión de ejercer en el único esquema de inversión que protege a las personas en momentos difíciles. Roxana lamenta el estereotipo que afecta a las mujeres de nuestro sector, pues se suele minimizar su capacidad de negociación. Ella explica: “Trabajar en casa te ayuda a ser una buena negociadora, pues en un hogar no puedes guardar rencores o envidias, porque se trata de tu familia y la quieres. En el trabajo, llega un momento en que ves a tus compañeros como tu familia, en la cual hay diferencias y cosas que se deben cambiar o dejar de hacer, pero se puede negociar porque siempre está por encima el cariño y el respeto”.

Nuestra entrevistada ha obtenido las mayores enseñanzas a través de sus hijos, pues de ellos ha aprendido a ser más empática, tolerante, respetuosa y amorosa, porque los ama “aunque se equivoquen o no esté de acuerdo con ellos en algo”. Sin embargo, esta líder comenzó a empaparse de nuestro sector cuando era una niña, pues Cristina Moreno, su madre, trabajó durante 31 años en la Amasfac, donde llegó a ser di- rectora ejecutiva y conoció la noble labor a lado de Alfredo Macías, pionero de la Asociación.

Roxana creció en ese ambiente debido a las condiciones que viven mu- chas mujeres trabajadoras, quienes por diferentes circunstancias se ven obligadas a llevar a sus hijos a las instalaciones laborales. Desde su adolescencia, ella ya representaba un valioso apoyo para su mamá en el trabajo, pues organizaba algunos eventos. Aunque nuestra entrevistada estudió Comunicación e intentó ejercer su carrera, sus oportunidades laborales siempre estuvieron en el sector asegurador y afianzador.

En 1992, Roxana comenzó a trabajar en Rjon Bejarano, donde conoció el ejercicio de las afianzadoras. Tras adquirir los conocimientos en el ramo, ella los fortaleció al ingresar a Afianzadora Insurgentes. Aunque intentó retomar su carrera como comunicóloga, el trabajo y la responsabilidad la volvieron a llevar a nuestro sector. En 2007, llegó a la Amasfac para trabajar en el Comité Editorial de la revista; sin embargo, por su gran capacidad y empeño, colaboró con todas las áreas, desde la parte administrativa hasta la atención a las secciones.

El éxito con aroma a café
Al preguntarle a Roxana a qué le sabe el éxito, ella expresó: “A un rico café con el sabor y el olor adecuados, porque te despierta por la mañana y generalmente lo tomas para estar activo y atento. El café, como todo, debe tener un tiempo y un lugar. Cuando lo tomas después de comer, no solo te sabe superrico, sino también te vuelve a activar. Sin embargo, debemos saber decir cuándo se cierra el changarro y ya no tomamos café. El éxito debe tener un olor momentáneo, que se disfruta y saborea hasta que se termina”. Actualmente, Roxana labora en BF Actuarios, un bróker que cuenta con una fortalecida cartera y pro- mete grandes éxitos. A lado de esta empresa, ella está fortaleciendo sus conocimientos en el ámbito de los seguros. Nuestra entrevistada no duda de que está en el camino correcto y por eso comenta: “No me veo haciendo otra cosa y me gustaría que mis hijos obtengan su cédula para que tengan las opciones abiertas”.

“La experiencia para trabajar se adquiere principalmente en el hogar. Si no eres una buena líder o negocia- dora, la casa se va al fracaso”, afirma Roxana Moreno, quien ha dedicado más de 30 años a nuestro sector y se describe como una persona de familia con dos hijos y cinco nietos que se han mantenido cercanos a su labor. Ella heredó el gusto por los seguros y las fianzas en el seno de su familia, pues esta se ha caracterizado por la pasión de ejercer en el único esquema de inversión que protege a las personas en momentos difíciles. Roxana lamenta el estereotipo que afecta a las mujeres de nuestro sector, pues se suele minimizar su capacidad de negociación. Ella explica: “Trabajar en casa te ayuda a ser una buena negociadora, pues en un hogar no puedes guardar rencores o envidias, porque se trata de tu familia y la quieres. En el traba- jo, llega un momento en que ves a tus compañeros como tu familia, en la cual hay diferencias y cosas que se deben cambiar o dejar de hacer, pero se puede negociar porque siempre está por encima el cariño y el respeto”.

Nuestra entrevistada ha obtenido las mayores enseñanzas a través de sus hijos, pues de ellos ha aprendido a ser más empática, tolerante, respetuosa y amorosa, porque los ama “aunque se equivoquen o no esté de acuerdo con ellos en algo”. Sin embargo, esta líder comenzó a empaparse de nuestro sector cuando era una niña, pues Cristina Moreno, su madre, trabajó durante 31 años en la Amasfac, donde llegó a ser directora ejecutiva y conoció la noble labor a lado de Alfredo Macías, pionero de la Asociación.

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