Roxana Vélez Pérez / Coordinadora editorial, Revista Siniestro
Durante su participación en el panel “El futuro de la salud en México”, el Dr. Francisco Moreno, especialista en Infectología, dijo que la medicina cambiará y seguirá la línea de la prevención para tratar de evitar las catástrofes y las personas enfermas o alteradas que no pueden trabajar. De acuerdo con él, la tecnología va hacia allá y ya vimos un ejemplo de esto con las vacunas desarrolladas durante la pandemia. El infectólogo señaló que debemos hacer accesibles los avances tecnológicos en materia de salud, como las vacunas para el cáncer y los medicamentos para combatir las bacterias multirresistentes o las enfermedades genéticas, y que necesitamos resolver un problema: la todavía enorme brecha de salud. El Dr. Francisco comentó: “A México no le interesa la medicina preventiva porque no luce. Debemos hacer algo para que haya un cambio en veinte años y para que las generaciones de abajo tengan una mejor calidad de vida. Necesitamos pre- venir las enfermedades y no estar en busca del problema”.
Mariana Campos, directora general de México Evalúa, enfatizó que se están viviendo años muy retadores para la salud, principalmente en el sector público, debido a la fallida transición del Seguro Popular al Insabi que el gobierno intenta corregir con la creación del programa IMSS-Bienestar. Ella expresó cuatro ideas relevantes:
“El gasto per cápita de los distintos sistemas públicos para las personas sin seguridad social ha caído y se ha elevado de manera insuficiente para quienes cuentan con seguridad social. Tenemos los problemas estructurales de antaño con un tremendamente bajo gasto público en salud. Se debe gastar el 6.6% del PIB en salud, pero en la parte pública México gasta entre el 2.5% y el 3%. Nuestro rezago es de varios puntos del PIB en relación con los países de América Latina, como Brasil, Argentina y Chile, con los que nos podemos comparar. Nuestro rezago con respecto al primer mundo es tremendo, pero en relación con los países que también enfrentan retos serios de corrupción, desigualdad en materia de desarrollo y falta de recursos públicos este rezago también es muy considerable y ha estado ahí siempre”.
“La transición era muy importante porque en el sector público se atiende a la mayor parte de la población mexicana, pero en la práctica hemos observado un achicamiento de la atención de la salud allí. Esto plantea desafíos para todos, pero también oportunidades especialmente para el sector privado”.
“Es indispensable pensar en la seguridad social universal en México. Debemos ver cómo financiar a las personas que no cuentan con un patrón y no están aportando ni a su seguridad social ni a su seguro de salud. Debemos repensar el financiamiento de las personas que no tienen seguridad social en México, porque al no tener un presupuesto suficiente no hacemos el énfasis adecuado en la prevención”.
“Ya nos agarraron las enfermedades crónicas y ya tenemos una población donde el 80% de las personas entre 30 y 60 años tiene sobrepeso u obesidad, así que debemos ser reactivos para atender a todos. Para invertir en la prevención y el estilo de vida de la gente, necesitamos recursos adicionales. Por el achicamiento en la atención del sector público, la gente se siente insatisfecha y se ha ido al sector privado”.
