Adrián Palacios Ramírez / Reportero, Revista Siniestro
Platicamos con el experto Martín Torres, agente de seguros y fianzas y secretario del Comité de Autos de la Amasfac, para conocer su perspectiva acerca del impacto de los autos híbridos y eléctricos, que han penetrado de manera progresiva en el mercado mexicano en los últimos años.
Martín mencionó que el primer reto que están enfrentando las aseguradoras es la escasez de autopartes, ya que durante la pandemia se dejaron de fabricar refacciones de autos. Otro reto es la posibilidad de que los vehículos eléctricos presenten una falla o un cortocircuito que desate un incendio y termine afectando a terceros.
Imaginemos que en un futuro los centros comerciales cuentan con puntos de carga para autos eléctricos. Si el vehículo sufriera un cortocircuito y provocara un incendio que afectara la estructura del centro comercial, ¿hasta dónde respondería la póliza? Sería muy complicado determinar a un responsable en una situación así.
Las aseguradoras aún deben analizar los riesgos que los nuevos vehículos pueden ocasionar. Tan solo en este año un auto Tesla se incendió al ser conectado a un poste de luz y producirse un corto circuito; el fuego también quemó una casa. Es muy claro que estos autos no fueron diseñados para ser recargados así, pero muchos siniestros como este ocurrirán en el futuro.
Otra situación que vamos a presenciar está relacionada con el robo de los cables cargadores de estos autos en los estacionamientos que tengan centros de carga. Esto posiblemente se considerará como un robo parcial y dará origen a un mercado negro de nuevas refacciones o autopartes. Martín Torres resaltó que estos autos ayudan a mejorar la calidad del aire y reducir el impacto ambiental, por lo cual están de moda y buscan sustituir a los vehículos convencionales, pero para generar la gran cantidad de energía eléctrica que consumen probablemente se requiera usar un combustible, como el diésel, porque la energía solar no es suficiente para suministrarla. De cualquier forma, nuestro entrevistado expresó que las aseguradoras deben estar preparadas para adaptar sus condiciones generales a este nuevo mercado, el cual crecerá cada vez más e implicará múltiples desafíos.
