Gastos medicos y de salud

El futuro de los seguros de salud

Elizabeth Ortiz / Directora comercial, LinZsurance contacto@linzsurance.com

El mercado de los seguros de gastos médicos está en un punto de inflexión. En los últimos años, hemos sido testigos de avances tecnológicos impresionantes en la medicina, desde tratamientos personalizados hasta inteligencia artificial en diagnósticos. Sin embargo, estos avances han venido acompañados de un incremento desproporcionado en los costos médicos, por lo cual las pólizas de salud son cada vez más costosas y difíciles de pagar para muchas personas. Ante este panorama, la pregunta es inevitable: ¿cambiarán los productos y los cuestionarios médicos para adaptarse al nuevo entorno?

La brecha entre la innovación y la accesibilidad

Por un lado, la tecnología ha permitido desarrollar tratamientos más efectivos y diagnósticos más precisos; por otro, el costo de acceder a estos avances sigue aumentando de forma alarmante. Los seguros de gastos médicos reflejan esta realidad: las primas suben cada año y tanto los deducibles como los coaseguros son cada vez más altos.

Para muchas familias, mantener una póliza de gastos médicos mayores implica un esfuerzo financiero enorme. La disyuntiva entre contratar un seguro costoso o arriesgarse a enfrentar gastos médicos sin protección se vuelve una preocupación constante.

La necesidad de productos más accesibles

El mercado asegurador se enfrenta al reto de diseñar productos que sean viables tanto para las compañías como para los asegurados. Estas podrían ser algunas estrategias:

1. Planes modulares. Ya existen pólizas de este tipo, pero los módulos no están bien diseñados porque no encuentran de manera adecuada el punto de equilibrio entre el costo del seguro y el alcance de la protección. Hacen falta productos más dinámicos que verdaderamente se adecuen a las necesidades de los asegurados.

2. Productos con copagos inteligentes. Modelos en los que los asegurados paguen una parte de los gastos médicos de acuerdo con su historial de salud y uso de servicios, incentivando un consumo más responsable.

3. Uso de inteligencia artificial en suscripciones.

Los cuestionarios médicos podrían evolucionar con algoritmos que analicen patrones de salud en tiempo real, permitiendo suscripciones más precisas y justas para cada asegurado.

4. Incentivos por hábitos saludables. Algunas compañías podrían ofrecer descuentos o mejores condiciones a quienes demuestren hábitos de vida saludables, utilizando aplicaciones móviles o dispositivos como los smartwatches.

5. Planes de salud colectivos y accesibles. Asociaciones y empresas podrían impulsar planes colectivos para ofrecer mejores condiciones a grupos de personas con características similares.

6. Depósitos en garantía y costos hospitalarios.

Aunque la falta de regulación de precios médicos es un problema evidente, los intereses económicos que están detrás de esto dificultan la creación de una legislación efectiva. Una posible solución es que las aseguradoras trabajen en convenios más sólidos con los hospitales y las redes de proveedores para establecer tarifas preferenciales y reducir el impacto financiero de los depósitos en garantía. También se pueden desarrollar mecanismos de pago directo más eficientes que minimicen el desembolso inicial de los asegurados al momento de una emergencia médica.

El papel de los agentes en este nuevo escenario

Ante estos cambios, los agentes de seguros tenemos la oportunidad de convertirnos en asesores más estratégicos. La clave estará en conocer a profundidad los productos y guiar a los asegurados en la comprensión de los cuestionarios médicos que podrían volverse más detallados con el uso de la inteligencia artificial. Conclusión

El futuro de los seguros de salud no está escrito, pero una cosa es indudable: quienes logren adaptarse y ofrecer soluciones innovadoras marcarán la diferencia en la industria.

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