Durante mayo, junio y julio, las lluvias se intensifican y aumentan las inundaciones, lo cual no solo afecta patrimonios y vehículos, sino también pone en riesgo vidas humanas.
Adrián Palacios Ramírez / Reportero, Revista Siniestro
Por ello, queremos compartir contigo información clave para que tomes precauciones y te prepares mejor para esta temporada.
De acuerdo con el último informe de Quálitas Compañía de Seguros, en mayo de este año se registraron más de 1000 siniestros relacionados con granizadas y tormentas, principalmente en Coahuila, Hidalgo y Nuevo León, mientras que en abril solo se reportaron alrededor de 50 incidentes.
Factores como la reducción de la visibilidad, los tiempos de reacción del conductor, la pérdida de adherencia de los neumáticos y los daños provocados por las inundaciones aumentan de manera significativa el riesgo al conducir. Por eso, en temporada de lluvias, la seguridad vial y la protección del patrimonio automotriz se vuelven prioridades para millones de personas.
Según los datos oficiales del Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred), se prevé que la temporada de ciclones tropicales, la cual comenzó el 15 de mayo en el océano Pacífico y el 1 de junio en el Atlántico, concluya el 30 de noviembre. Para 2025, se estima la formación de entre 29 y 37 eventos ciclónicos.
En los últimos años se han observado cambios en los patrones tradicionales de lluvia, dando lugar a fenómenos cada vez más intensos y destructivos, lo que representa un desafío creciente para la industria aseguradora. Un claro ejemplo de ello es el huracán Otis, cuyas afectaciones representaron para Quálitas un monto superior a los 300 millones de pesos destinado a la atención a asegurados.
Las lluvias intensas, las tormentas eléctricas y las inundaciones ponen a prueba no solo la habilidad del con-ductor, sino también la capacidad de respuesta de las aseguradoras y el alcance de la póliza contratada. Uno de los errores más comunes de los consumidores es asumir que cualquier seguro vehicular ofrece protección ante este tipo de siniestros. “Por ejemplo, las pólizas básicas con cobertura de responsabilidad civil no cubren los daños ocasionados por fenómenos como lluvias, granizo o huracanes”, explica Juan Carlos Chávez, subdirector de Proyectos Estratégicos y Ajuste Digital Exprés en Quálitas.
Las estadísticas dejan claro por qué es fundamental contar con un seguro vehicular que nos proteja ante desastres naturales. Los efectos del cambio climático se intensifican cada año. Cada vez es más necesario proteger el patrimonio y la estabilidad financiera. La experiencia nos recuerda que “más vale prevenir que lamentar”.
Para dimensionar el impacto que las lluvias y los fenómenos naturales pueden tener sobre el parque vehicular, Quálitas nos comparte algunas cifras recientes de siniestros vinculados a este tipo de eventos:
• Tormenta en Reynosa, Tamaulipas (marzo 2025): más de 500 siniestros.
• Huracán John, Pacífico (septiembre 2024): más de 400 siniestros.
• Granizada en Sabinas, Coahuila (marzo 2024): más de 500 siniestros.
• Huracán Otis, Guerrero (octubre 2023): más de 4000 siniestros.
• Huracán Lidia, Pacífico (octubre 2023): más de 200 siniestros.
Estas cifras reflejan una tendencia innegable: los eventos climáticos extremos son cada vez más frecuentes e intensos. Por ello, contar con la protección adecuada ya no es un lujo, sino una verdadera necesidad.
Para enfrentar mejor la temporada de lluvias, Quálitas nos da algunas sugerencias clave: • Verifica tu protección. En otras palabras, que tu seguro esté vigente, que cuentes con la cobertura adecuada y que todo se encuentre en orden.
• Revisa tu vehículo. Los frenos, las llantas, las luces, los limpiaparabrisas y los sistemas de frenado deben estar en óptimas condiciones. Las llantas desgastadas pierden adherencia en el pavimento mojado.
• No aceleres en zonas inundadas. Así evitarás que el agua entre en el radiador o el motor.
• Duplica la distancia de seguridad entre vehículos. Haz esto cuando el pavimento esté mojado.
• No frenes o maniobres de forma brusca. Así evitarás que las llantas se bloqueen y que el auto se patine.
• Mantente concentrado. Evita cualquier tipo de distracción cuando estés al volante.
• Recuerda siempre que el peatón es primero.
Qué hacer si tu auto se inunda
• Apaga el vehículo de inmediato para no comprometer los elementos eléctricos o mecánicos.
• Solicita asistencia a tu aseguradora por los canales oficiales.
• Mantén la calma y busca un resguardo seguro.
• Por nada del mundo enciendas el vehículo, ya que podrías causarle daños mayores.
• No lo cambies de lugar y levanta tu reporte en el mismo sitio del incidente, pues moverlo “aunque sea tantito” puede complicar el proceso del seguro.
