Adrián Palacios Ramírez / Reportero, Revista Siniestro
En un contexto marcado por la creciente complejidad de los riesgos económicos, sociales y climáticos, así como por la necesidad de contar con mejores herramientas para anticiparlos, se realizó el Seminario de Perspectivas Actuariales 2026 en el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM). El encuentro reunió a varios especialistas de los sectores financiero, asegurador, regulatorio y académico para analizar los desafíos que marcarán los próximos años y el papel de la ciencia actuarial frente a un entorno cada vez más incierto. Durante la inauguración, Arturo Fernández, rector del ITAM, destacó el compromiso de la universidad con la formación de profesionales capaces de anticipar escenarios complejos y contribuir a la estabilidad económica y social del país. Señaló que uno de cada tres actuarios en México se ha formado en esta casa de estudios.
En la mesa “Perspectivas actuariales 2026”, dedicada a reflexionar sobre cómo están cambiando los riesgos financieros, sociales y macroeconómicos en un entorno global más volátil, participaron Nicole Reich, presidenta del Consejo de BNP Paribas Cardif México; Jimena Sánchez, directora de New Activity Risk Management de Banamex; Julio Santaella, asesor del Banco de México, y Roberto Vélez, director ejecutivo del Centro de Estudios
Espinosa Yglesias. La conversación fue moderada por Mercedes Gregorio, directora de la Licenciatura en Actuaría del ITAM.
En la conferencia “Riesgos que redefinen a la sociedad: desinformación, polarización y tecnología disruptiva”, Alexandra Uribe, directora de la Licenciatura en Ciencia Política del ITAM, explicó de qué manera la desinformación, la polarización social y la innovación tecnológica transforman la forma en que gobiernos, empresas y ciudadanos toman decisiones en escenarios de incertidumbre.
La mesa “Cuando el agua desborda la ciencia: retos críticos en la modelación de inundaciones”, centra- da en uno de los riesgos naturales más costosos y crecientes, abordó los desafíos técnicos para modelar inundaciones y las implicaciones de estas en la planeación urbana, la gestión pública y el sector asegurador. En ella participaron Eduardo Reinoso, fundador y asesor científico de ERN; José Manuel Athié, vicepresidente de Suscripción de Contratos de Propiedad para América Latina y el Caribe en Swiss Re, y Salvador Pérez, fundador y director general de Legarisk.
Uno de los momentos centrales del seminario fue la conferencia “El tsunami plateado: modelación del envejecimiento, riesgo de dependencia y creciente costo del cuidado”, impartida por Hiram Beltrán Sánchez, profesor de Community Health Sciences de la Fielding School of Public Health e investigador del California Center for Population Research de la Universidad de California, Los Ángeles. La conferencia abordó el acelerado envejecimiento de la población y los retos que esto implica para los sistemas de salud, pensiones y cuidados de largo plazo.
En la mesa final, “Dependencia funcional y envejecimiento saludable: dos caminos, una decisión social”, se habló de cómo deberán adaptarse las políticas públicas, los sistemas de cuidado y los esquemas de financiamiento al aumento de la población adulta mayor. Mauricio Arredondo, presidente del Conac, moderó la discusión de Claudia Feria, presidenta de la AMAC; Víctor García, profesor investigador de El Colegio de México; Carlos Contreras, actuario e investigador de la CISS, y Julio Cervantes, presidente de la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro.
Durante el seminario, los expertos coincidieron en la importancia de fortalecer la capacidad técnica y ética para comprender y gestionar los riesgos que hoy trascienden el ámbito financiero, como los climáticos, los demográficos y los tecnológicos. Además, subrayaron que uno de los retos más relevantes en los próximos años será la situación económica de la población adulta mayor. En este contexto, el ITAM reiteró la importancia de seguir formando profesionales capaces de analizar el impacto del envejecimiento poblacional; anticipar sus implicaciones en pensiones, salud y cuidados, y contribuir al diseño de soluciones que fortalezcan la estabilidad económica y social de México.
