Agente, Sector Asegurador

Previsión trascendente


Legado de protección marcó la diferencia

En esta ocasión entrevistamos a Claudia Oliva, promotora y agente de seguros de Aria Prospera, quien compartió un siniestro que la marcó de forma profunda en lo profesional y lo personal, dejándole una valiosa lección sobre la importancia de la protección.

Un hombre de 54 años, que destacaba por su disciplina y compromiso, contaba con un plan de vida y ahorro estructurado con claridad y visión a largo plazo. Era un asegurado ejemplar: tan cumplido, organizado y previsor que incluso programaba recordatorios para no atrasarse con los pagos. Su prioridad era garantizar la tranquilidad y el futuro tanto para él como para sus hijas. Había diseñado una estrategia financiera pensando en metas de mediano y largo plazo.

Claudia comenta que algunos planes permiten combinar el ahorro disciplinado con la protección, para alcanzar objetivos financieros en distintas etapas de la vida. Sin embargo, subrayó que, aunque el ahorro es fundamental, la base de un plan sólido es la protección.

La historia del asegurado dio un giro inesperado cuando perdió la vida en un accidente laboral: quedó prensado entre dos camiones. Esta tragedia tan repentina y devastadora impactó a nuestra entrevistada, quien afirma: “En cuestión de segundos todo puede cambiar”.

Gracias a su responsabilidad, aquel hombre tomó decisiones acertadas, disfrutó los beneficios de un plan de ahorro contratado a 10 años —el monto de 800 mil pesos le permitió cumplir metas importantes— y dejó protegidas a sus hijas con una póliza de ahorro —900 mil pesos—. Claudia acompañó a las beneficiarias en el proceso y les explicó que su papá había pensado en cada detalle. Los padres no suelen hablar con sus hijos de qué sucederá con sus bienes al morir, lo que puede generar incertidumbre entre los herederos. En este caso existía claridad y respaldo.

El monto indemnizado representó un apoyo fundamental para la estabilidad financiera de la familia y se convirtió en un legado de disciplina y previsión que seguramente inspirará a las hijas a continuar con el ejemplo de su padre.

Para Claudia, esta experiencia reafirmó el propósito de su profesión: acompañar a las personas en la planeación de su futuro y garantizar que, aun en los momentos más difíciles, exista un respaldo que marque la diferencia entre la incertidumbre y la estabilidad. Además, fortaleció su compromiso de asesorar de manera integral a sus clientes, priorizando la protección antes que otro beneficio, y de ayudarlos a tomar decisiones conscientes que resguarden lo más valioso: su familia. Nuestra entrevistada recomienda a los lectores poner atención en su planeación financiera y construir con disciplina y constancia la tranquilidad económica para quienes aman.

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