Agente, Sector Asegurador

Podría ser una fábula

Dr. Enrique W. Alarcón Mtz. / Director médico administrativo de Dictamed, Nocrala Selarom X: EnriqueWAlarcn1 / enrique.alarcon@nocralaselarom.com

Hubo una vez un pequeño, al cual llamaremos Mateo, que nació con una cara diferente, pues tenía el labio y el paladar hendidos. Esta condición congénita es evidente desde el nacimiento e incluso antes mediante el USG. Por fortuna, desde hace mucho tiempo, se puede corregir este problema y cambiar para bien la vida de quienes nacen así, aunque el proceso es muy laborioso y costoso.

Los papás de Mateo pusieron manos a la obra y consiguieron a uno de los mejores reparadores de rostros de la comarca, a quien nombraremos Dr. Raising. Este reparador estaba dispuesto a ayudar al niño para que su rostro se viera como el de todos los demás.

Los padres de Mateo contaban con un pergamino muy antiguo y poderoso, conocido entre los forasteros como póliza de gastos médicos mayores. Sin embargo, el Dr. Raising no sabía cómo se utilizaba el portentoso pergamino. Él ignoraba que debía activarlo a través de un informe médico, donde debía escribir todo lo relacionado con el problema de una forma muy específica.
Incluso después de enterarse de qué debía hacer para activar el pergamino, los esfuerzos del Dr. Raising no daban resultado, ya que su falta de experiencia ocasionó que el informe médico estuviera lleno de información imprecisa y errores, lo cual impedía que la póliza funcionara.

Esta situación llegó a oídos de un juglar muy sabio que vivía en un reino cercano y sabía con exactitud qué debía escribirse en el informe para que el pergamino se activara. Así que el juglar decidió ayudar al Dr. Raising para que Mateo por fin tuviese un rostro completo.

El juglar explicó al Dr. Raising cómo debía llenar el documento. En cuanto el informe médico se redactó según sus indicaciones, el pergamino imbuyó de energía al reparador, quien empezó a realizar todo tipo de movimientos mágicos. Con cada uno de ellos, el rostro de Mateo iba acercándose más a la forma de los otros niños.

Los papás de Mateo se quedaron impresionados con la labor y agradecieron infinitamente al Dr. Raising por la reparación y al juglar por haberlo instruido para que llenara de forma correcta el documento y activara así los poderes del pergamino.

Y, colorín colorado, esta fábula ha terminado.

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