RC & Hogar, Responsabilidad Civil Y Hogar

Embargo precautorio

Saturnino Castillo

México Claims and Risk Management, S.C.

scastillo@mexicoclaims.com

Entre los beneficios de los que gozan las instituciones afianzadoras, encontramos uno que les es indispensable para garantizar su recuperación financiera: el embargo precautorio. Éste es contemplado por el primer párrafo del artículo 285 de la Ley de Instituciones de Seguros y de Fianzas, que a la letra dice:

Artículo 285.Las instituciones tendrán acción contra el solicitante, fiado, contrafiador u obligado solidario para obtener el secuestro precautorio de bienes antes de haber ellas pagado, con la sola comprobación de alguno de los extremos a que se refiere el artículo 284 de esta Ley.

Esta disposición faculta a las afianzadoras para que, ante la sola comprobación de uno de los supuestos previstos en el artículo 284 del ordenamiento que nos ocupa, acudan ante las instancias correspondientes a ejercer acción legal en contra del solicitante, fiado, contrafiador u obligado solidario. La acción legal consiste en solicitar a un juez en funciones que decrete un embargo precautorio sobre los bienes que sean propiedad de dichas personas, incluso antes de haber ellas pagado el reclamo.

En otras palabras, desde el momento en que una afianzadora recibe una reclamación de pago, independientemente de que ésta sea o no procedente, nace su derecho legítimo para acudir ante las instancias legales y pedir a un juez competente que ordene el embargo precautorio sobre los bienes que sean propiedad de cualquiera de las partes que intervienen en el contrato de afianzamiento (solicitante, fiado, contrafiador u obligado solidario).

Conviene insistir en que no importa si la garante afianzadora cubrió o no el importe que se le reclama, ya que sólo se necesita que se cumpla cualquiera de los supuestos previstos por el artículo 284 de esa ley, pues esto es motivo suficiente para accionar en contra de esas personas y así garantizar, a través del embargo precautorio, la reclamación que se le formula y el posible pago del incumplimiento.

Por tanto, sólo basta con que la afianzadora acuda, mediante el representante legal idóneo, ante el juez competente y presente el original o la copia certificada de la reclamación realizada por el beneficiario de la póliza de fianza, para que a dicha institución se le faculte por parte de ese juzgador el realizar el embargo precautorio sobre los bienes del solicitante, fiado, contrafiador u obligado solidario, de manera que se garantice así —con esa providencia cautelar que, aunque parezca excesiva, no requiere notificación alguna a los individuos afectados— el posible pago que se deba realizar.

Es necesario señalar que sólo las garantes afianzadoras gozan de este beneficio. Si alguna persona moral o física quiere solicitar a una autoridad jurisdiccional un embargo precautorio sobre los bienes de una tercera persona, primero tiene que cumplir con una serie de requisitos marcados por las legislaciones correspondientes, los cuales no forman parte del ámbito de la Ley de Instituciones de Seguros y de Fianzas.

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