Sector Asegurador

Responsabilidad hospitalaria, causa mayor y caso fortuito en las epidemias

Carlos Zamudio Sosa / México Claims and Risk Management, S.C./ carlos.zamudiososa@gmail.com

El caso fortuito y la fuerza mayor son disposiciones previstas en el Código Civil para atender las relaciones contractuales, pero la jurisprudencia las ha llevado a extenderse de forma normativa a los hechos extracontractuales. Ambas comparten la misma estructura y principios para exonerar a una entidad de eventuales responsabilidades ante los terceros, es decir, tratan de la “no responsabilidad”, incluso más allá de los deseos de las dos partes ligadas entre sí por un contrato. Hay que recordar que, en materia de seguros, las responsabilidades amparadas son las de naturaleza ajena a la contractual, salvo en los seguros de responsabilidad que expresamente lo acuerdan, caso por caso.

En la teoría, las legislaciones civiles a lo largo del mundo hacen una adecuada precisión entre estas disposiciones; sin embargo, en la práctica, los resultados obtenidos en materia de seguros les conceden una virtual equivalencia. Los tratadistas y los doctrinarios especialistas del derecho sí identifican elementos para determinar si se configura un supuesto o el otro. No sin una cierta fragilidad al resumir el concepto, podríamos concluir que el caso fortuito se liga a la ocurrencia de lo imprevisible mientras que la fuerza mayor se vincula a la inevitabilidad de los hechos. Así que se debe tratar con cuidado la idea de que estas disposiciones son condiciones equivalentes.

imagesEl caso fortuito y la fuerza mayor, condiciones habituales en los contratos y supuestos previstos en los códigos civiles, sirven para que la parte obligada a rendir cuentas a un tercero, por un bien o un servicio acordado, pueda ampararse ante los eventuales reclamos de incumplimiento, cuando este se deba a actos fuera de su control, como desastres naturales, guerras, epidemias e incendios, entre otros. Para este estudio, conviene reducir estos conceptos, pues el Código Civil de México aborda por separado las excepciones para algunas condiciones y de manera conjunta las correspondientes a otras.

Para los terceros afectados, la causa jurídica del daño reside en el incumplimiento de quien está obligado a “hacer” o “no hacer” y, en el caso del tema que nos ocupa en este artículo, la obligación consiste en brindar garantía de inocuidad hospitalaria. Por otro lado, para la parte obligada, las entidades hospitalarias, la causa efectiva de su imposibilidad para el cumplimiento resulta de un hecho externo que lo impide, contrario a su deseo.

En México, las entidades hospitalarias tienen medidas de tipo profiláctico que deben mantener en todo momento y no solo en épocas de epidemia, como la que vivimos. Para comprender estas, debemos estudiar una norma de carácter oficial que trata las llamadas “enfermedades nosocomiales”. La NOM-045-SSA tiene como objetivo la vigilancia epidemiológica, razón por la que obliga a las entidades hospitalarias a mantener una inocuidad cierta y concreta.

Esta norma nos da las bases para la prevención y la definición de una enfermedad nosocomial. De acuerdo con este documento, un padecimiento de este tipo se debe a la “multiplicación de un patógeno en el paciente o en el trabajador de la salud, que puede o no dar sintomatología y que fue adquirido dentro del hospital o la unidad médica”. La enfermedad nosocomial puede estar relacionada con virus, bacterias y hongos, y el incumplimiento de las medidas señaladas por la norma incrementa el riesgo de contagio y la propagación de estos agentes, lo que expone tanto al paciente como a otros terceros.

Del panorama integrado por la situación que vivimos y las disposiciones legales, surge una pregunta: ¿puede eximirse de responsabilidad a un hospital, bajo la condición de fuerza mayor y en época de crisis sanitaria, a pesar de que está obligado por ley a evitar la multiplicación de patógenos?

Esta cuestión nos lleva a terrenos pantanosos, porque ya de por sí, en condiciones ordinarias, comprobar la existencia de una infección nosocomial y por tanto de la responsabilidad de la entidad implica cumplir con al menos cuatro de los seis criterios de diagnóstico previstos en la norma, salvo para el caso de la neumonía nosocomial que requiere solo dos muy concretos, el 6.1.2.1.4, sobre signos clínicos de infección de vías aéreas inferiores, y el 6.1.2.1.5, sobre radiografía de tórax compatible con neumonía.

Además de esto, para que existiera una demanda, en este caso, por infección de coronavirus, de algún paciente ingresado por diagnóstico ajeno o un visitante, sería necesario que el afectado demostrara que la infección se dio en el medio y no por contacto en el exterior, lo que suena casi imposible puesto que influyen muchos factores. Esto es probar la relación causal, aun en el supuesto jurídico del “riesgo creado” o “riesgo objetivo”, del que se abundará en otra oportunidad.

images (1)En cuanto al hospital, es evidente que existen áreas que deben ser estériles y otras que no. De hecho, para atender la contingencia del coronavirus, se está fortaleciendo el triage, proceso que permite una adecuada gestión del riesgo clínico para manejar de manera segura y adecuada los flujos de pacientes, cuando la demanda y las necesidades clínicas superan a los recursos, y que incluye protocolos de atención desde la llegada del paciente, como, en casos necesarios, el aislamiento y el equipo de protección personal para los trabajadores de la salud.

Es cierto que los sistemas privados están mucho mejor preparados para el manejo de la contingencia, pero, al final, no faltará quien intente demandar por enfermedades nosocomiales asociadas a las enfermedades que se desarrollan o potencian en las etapas graves del coronavirus, sin importar si tiene o no la capacidad de probar su acción, con el objetivo de forzar al hospital a un arreglo económico. Por supuesto que una demanda bien planteada y sustentada podría dar lugar a determinar la culpa de la institución e incluso de los médicos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s