Cuidando Tu Salud

Tras enfrentar la covid-19, exhorta a ofrecer coberturas sencillas a mexicanos

Laura Edith Islas Yáñez / Directora General Revista Siniestro

Muchos de nosotros, a través de redes sociales, conocimos y seguimos el caso de nuestro colega Óscar Dávila, quien logró superar la covid-19 después de un tratamiento de plasma y ahora se encuentra en casa recuperándose. Él es agente de seguros, socio Amasfac originario de Saltillo, Coahuila. Hace unas semanas nos concedió una entrevista en línea, durante la cual compartió la experiencia que enfrentó, e invitó a los colegas a vender coberturas accesibles, teniendo en mente que lo más importante es que los mexicanos tengan acceso a la salud de manera más sencilla.

Todo inició la noche del jueves 22 de octubre, cuando Óscar experimentó dolor de estómago y cansancio. Al día siguiente, la molestia continuaba, pero pidió a Maribel, su esposa, que lo llevara a ver a un cliente, porque requería tomar unas fotografías para un seguro. Al regresar a casa, Óscar seguía cansado, así que solo quería dormir y no comía mucho. Maribel, por su parte, después de acompañar a su hija al velorio del papá de una de sus amigas, también comenzó a manifestar malestares. Los síntomas los hacían pensar en una infección estomacal. Así permanecieron ambos ese fin de semana.

El lunes 26 decidieron practicarse análisis de sangre. Aunque tuvieron problemas para encontrar un laboratorio disponible, durante la tarde de ese mismo día los estudios revelaron que solo Óscar había tenido covid-19 y que el virus no mostraba actividad. Al enterarse, la pareja habló con la Dra. Joana y con Fernanda, hija de ellos, quien está por graduarse como médica. Ambas coincidieron en que no debían perder más tiempo, sino solicitar la prueba de PCR.

Impulsados por la recomendación, Maribel y Óscar visitaron a un amigo médico para que les diera la orden del examen, pero él por poco no los recibía debido al riesgo que implica el contacto con portadores y enfermos de covid-19.

El martes, una vez que consiguieron la orden, Óscar se realizó la prueba en el Centro Hospitalario La Concepción; Maribel, en el hospital Christus Muguerza. Él estuvo formado en una larga fila para conseguir hacerse el estudio, por el cual tuvo que pagar en efectivo y en ese momento. Ella tuvo que esperar casi seis horas para recibir medicamentos, después de que el resultado saliera positivo, y pagó cerca de 8 mil pesos. Para el jueves, la enfermedad se había confirmado en los dos.

Ambos fueron enviados a casa para recuperarse, pero Óscar no mejoraba, sino empeoraba. Al observar la evolución de la enfermedad, su hija, quien le revisaba la oxigenación y los pulmones, le dijo: “Papá, ya no podemos esperar más. Debes hospitalizarte”.

Óscar consiguió un lugar en el Centro Hospitalario La Concepción, donde tuvo que aguardar su turno en una especie de casita montada, el Área de Triage, donde se recibe a los pacientes con covid-19. Él comenta que el lugar era frío y que permaneció esperando en un rinconcito.

“No hay personal suficiente y quienes están hacen lo que pueden. Ellos traen trajes y gafas de protección, y se muestran cansados, con la vista nublada, pues pasan ocho horas sin siquiera ir al baño, para atender a los contagiados”, afirma Óscar.

Él recuerda que, mientras esperaba una cama, llegó una ambulancia con una señora muy grave. La escena le hacía sentir que había “un toque de queda en pleno hospital”.

Por la noche, entre las 22:30 y las 23:00 h, Óscar fue ingresado en una camilla, mientras se sanitizaba cada sitio por donde pasaba. Al llegar a su habitación, temblaba demasiado y estaba empapado, por lo que lo cambiaron y trataron de tranquilizar. Como no le podían dar medicamentos, pues no estaban completos los estudios, pidió una pastilla para dormir.

Esa misma noche, Maribel, aún contagiada, empezó a buscar donadores de plasma para Óscar. En la madrugada del día siguiente, un amigo atendió el llamado de auxilio. El costo de la terapia con plasma es de 4 mil pesos en un hospital público y de 45 mil pesos en una institución privada. Aunque este tratamiento no está autorizado por la Cofepris, se ha visto su efectividad en pacientes con covid-19, ya que fortalece el sistema inmune. Al respecto, Óscar y Maribel señalan que, con el plasma, empezó a verse mejoría.

Él recuerda que lo inyectaban varias veces y consumía muchas pastillas. Como una enfermera se encargaba de cuidar entre 8 y 10 personas, debía esperar su turno para ser atendido. En muchos momentos sentía que perdía la energía, las fuerzas, la vida. No sabía si, después de cerrar los ojos, despertaría o no. A las 5:00 h, era llevado a Rayos X para tomar placas de su tórax. De acuerdo con Óscar, ese es el horario óptimo para no exponer gente, ya que los pasillos se encuentran vacíos y una persona sanitiza todo el tiempo. El hospital, además de contar con habitaciones para los enfermos, dispone de un área donde, antes de regresar a casa, se baña el personal que atiende a los pacientes con covid-19.

“Hay mucho sacrificio de parte de todos y miedo a contagiar a sus seres queridos”, resalta Óscar, quien poco a poco se ha ido recuperando y, para evitar que adquiriera otra enfermedad distinta, el 5 de noviembre fue enviado a casa. Por fortuna, no tiene secuelas en los pulmones, pero, al momento de realizar esta entrevista, aún presentaba neumonía, por lo que esperaba una nueva prueba y continuaba con el tratamiento.

Tanto él como su esposa siguen en recuperación, así que sus hijos se encargan de cuidarlos. Nadie puede entrar a su casa.

Óscar cuenta con una póliza Flex de Seguros Monterrey New York Life. Por proteger a toda la familia, paga 80 mil pesos al año. Para ser ingresado en el hospital, incluso con la credencial, le solicitaron 50 mil pesos en efectivo. Él recuerda que la señora que ingresó en estado grave tuvo que pagar medio millón de pesos para ser aceptada.

En el caso de Óscar, los primeros tres días en el hospital arrojaron una cuenta de 300 mil pesos. Para entonces, la aseguradora ya había dado su autorización. Al final, el total fue de 452 mil pesos, ya que el caso no pasó a mayores, es decir, no hubo intubación. La cuenta abarcó medicamentos, tratamiento con plasma, 2 TAC de tórax y 5 radiografías. Óscar y su familia pagaron 87 mil pesos por concepto de deducible, coaseguro y gastos no cubiertos. Su hija se hizo cargo de liquidar la cantidad y firmar un pagaré por 380 mil pesos, con el cual el hospital se protegía por si la aseguradora no pagaba el resto de la cuenta.

“De la nada aparece. En un suspiro se te va la vida. Se trata de una enfermedad mortal. La gente se está muriendo a montones. Los síntomas son muchos”, declara Óscar con respecto a la covid-19.

Este agente nos exhorta a ofrecer seguros más adecuados y sencillos, que cuenten con sumas más pequeñas, pero útiles. También nos invita a promover iniciativas de ley y unirnos como gremio para asegurar cada día a más mexicanos y buscar controles en los sistemas de precios, que eviten los abusos.

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