RC & Hogar

Póliza de RC cubrió fracturas provocadas por coladera abierta en una plaza comercial

Cierto día de enero de 2020, Emilio Mussali acomodó su automóvil en el estacionamiento de una plaza comercial de Interlomas, donde se encuentra su oficina, y al bajarse notó que había muy poco espacio entre el carro y el muro, pero no se dio cuenta del riesgo inmediato que le aguardaba. Una vez que cerró la puerta del automóvil y empezó a caminar, tropezó. En el suelo había una coladera abierta, en la cual se atoró su pie. Al caer interpuso el brazo y el portafolio que cargaba en la mano, para no pegarse directamente en la cara. Tras esto, se quedó unos minutos tirado y expuesto a ser atropellado, lo que afortunadamente no sucedió. Luego, se puso de pie y se dirigió a la oficina, donde su equipo lo auxilió.

Aunque él pensaba que el resultado de la caída había sido un golpe leve, quizá solo una torcedura de tobillo, se dirigió de inmediato a la administración de la plaza para informar lo sucedido y avisar que acudiría al médico para una revisión y que haría la reclamación para que empezara a operar la póliza de responsabilidad civil del centro comercial.

Visitó al doctor. Las radiografías revelaron dos fracturas, una de hombro y otra de rodilla. El costo de la atención médica fue de 25 mil pesos. Como pasaron dos meses y no veía mejora, Emilio buscó a otro doctor. Entre la nueva consulta, los estudios, una férula y el medicamento, gastó 16 mil pesos. Sin embargo, con este tratamiento sí experimentó mejoría. A pesar de que ya no acudió a otra cita porque se presentó la pandemia, hoy se siente casi completamente recuperado.

Mientras él pasaba por este proceso, la reclamación a la plaza comercial también estaba en trámite. Tardaron seis meses en pagarle porque el agente de seguros del lugar no ingresaba los documentos. Emilio tuvo que ejercer presión reteniendo el pago de la renta por tres meses.

Él considera que la mayoría de las personas, cuando sufren un accidente de este tipo, no reclaman porque no saben que hay una póliza, no dan seguimiento a la lesión y no saben cómo proceder. Además, piensa que algunos agentes de seguros venden pólizas, pero no ofrecen servicio.

Emilio decidió reclamar porque fue culpa de la plaza tener una coladera abierta. Para hacer efectivo su derecho, presentó la carta de reclamación de daños; los formatos de aviso de accidente y de diagnóstico; los estudios con su interpretación, y las facturas tanto de los medicamentos como de los gastos relacionados.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s