Autos

Protocolos de Autos ante actos violentos

Karla Velasco Arciniega / Reportera, Revista Siniestro

En 2019 y 2020 todo se detuvo. 2022 fue el año de la recuperación y se dice que, después de tanta incertidumbre, 2023 comenzará a traer estabilidad y normalidad en todos los ámbitos. Por desgracia, también los robos vuelven a ser cotidianos.

Debido a la pandemia, la movilidad vial se había detenido, ocasionando que los siniestros y el robo de todo tipo de vehículos bajaran. Sin embargo, dado que la movilidad ha vuelto y hay más unidades circulando porque los ciudadanos no quieren exponerse a la Covid, el robo de motos creció un 81.1% y el de equipo pesado aumentó un 22.9%.

Además, el 51.11% de los robos de automóviles fueron violentos, es decir, ocurrieron cuando los vehículos estaban en movimiento. El estado que quedó en el primer lugar de robo con violencia fue Sinaloa, con un 75.36%. Este porcentaje no se debe a la captura de Ovidio Guzmán el pasado cinco de enero, sino a la migración criminal que se da cuando las medidas de protección en otros estados, como los protocolos robustos de seguridad contra el robo de autos con o sin violencia, se fortalecen.

A propósito de aquel cinco de enero, fecha en que hubo varios actos violentos y se utilizaron o quemaron automóviles para bloquear lugares, las estadísticas todavía no son muy exactas, porque las cifras son preliminares y falta que se analicen o confirmen ciertos datos. Se sabe que 256 vehículos fueron robados, de los cuales el 40% son autos, el 36% son unidades de equipo pesado y el 27% son vehículos pick up.

Tras los eventos violentos que sucedieron ese día en Culiacán, surgieron las dudas de qué tanta protección nos ofrece nuestra póliza de autos ante este tipo de hechos y qué sucedería si nuestro auto es robado o usado para un bloqueo. Según los expertos, no hay casos en los que las compañías hayan tenido una dificultad para pagar los daños de los vehículos afectados por este tipo de acciones. De hecho, al saber que en una zona ocurren actos violentos, como el de enero, las aseguradoras activan sus protocolos, esperando que los clientes reporten el robo de sus unidades. En estos casos particulares, el precio de la póliza no cambia, pues en general se cubren robo e incendio del vehículo, lo que generalmente termina siendo pérdida total.

Desafortunadamente, no es la primera vez que sucede un desorden social como este ni que debido a ello resulten dañados algunos vehículos. Gracias a los protocolos de las aseguradoras, los usuarios pueden tener la tranquilidad de que sus bienes serán cubiertos. Para prevenir estas situaciones y los accidentes viales que siguen siendo la segunda causa de empobrecimiento en el país, exhortamos a la gente a que se siga asegurando.

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