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Si no hay licencia, ¿se paga el siniestro?

Tener un accidente ya es malo, pero ciertas circunstancias empeoran la situación. El agente César Serna nos contó un siniestro que resultó caótico porque se tuvo que no solo enfrentar al enardecido tumulto, sino también hacer lo posible para que el seguro validara la póliza y cubriera los daños.

El tractocamión asegurado se dirigía a unas minas y era manejado por un empleado del cliente. En el camino, la unidad chocó contra un tracto de la comunidad por la que transitaba. Aunque ninguno de los conductores salió herido, el responsable estuvo casi secuestrado por la población, pues esta le exigía con machetes, pistolas y otras armas que pagara por el choque. A pesar de que el empleado sintió que su integridad estaba en peligro, siguió el protocolo y llamó a la aseguradora.

Cuando el ajustador llegó, el tenso ambiente se calmó, pues la comunidad veía al servidor como una autoridad que obligaría al conductor a pagar el daño del vehículo; sin embargo, cuando el representante de la aseguradora pidió la documentación, notó que la licencia del empleado no estaba actualizada, por lo que el siniestro sería rechazado. De inmediato, la situación se complicó, pues ahora no solo existía la presión de la comunidad, sino también del ajustador.

Al enterarse del problema, César intervino para ganar tiempo, llamando a la compañía para que su representante esperara un poco, ya que la licencia estaba en trámite, pero los procesos se habían atrasado por la pandemia. Tras tres horas, la licencia electrónica llegó y la aseguradora pagó casi 200 mil pesos por unidad. Los afectados se tranquilizaron y el cliente solo desembolsó un 5% de deducible por la reparación de su tractocamión.

Tanto el conductor como el asegurado de César se llevaron un gran susto. Si no hubiera sido por la póliza, el empleado no habría salido con facilidad de esa situación tan extrema. Sin embargo, el caso nos deja una gran moraleja: no basta con poseer un seguro, pues también se requiere tener los documentos necesarios en tiempo y forma.

Siempre debemos tener en cuenta el tipo de unidad que estamos conduciendo, pues el manejo de vehículos de carga pesada exige una licencia especial, la cual es indispensable para que no se rechace el siniestro de inmediato. A veces los padres prestan la pick up a sus hijos y, cuando ocurre un accidente, la aseguradora se deslinda debido a que los permisos tipo A de los conductores no son los exigidos, pues tales camionetas se consideran de carga.

De acuerdo con César, un error frecuente es que se priorice más el trabajo que los papeles en regla, dejando que los empleados conduzcan, aunque algo falte, y esperando que, si sucede algún inconveniente, se puedan deslindar de este con un pequeño soborno, lo cual no siempre resulta y menos cuando ocurre un siniestro fuerte.

Los agentes deben revisar que los clientes tengan la documentación necesaria para que no se les niegue un pago y los asegurados deben mandar fotos de sus vehículos. Se recomienda hacer una check list de los documentos solicitados, que incluya la categoría de la licencia, para que los asegurados firmen de enterados y no aleguen después el desconocimiento de los papeles requeridos.

Últimamente el robo de tractos ha ido en aumento, pues la venta de las piezas robadas ha comenzado a ser un buen negocio, y ha superado los ingresos, por lo que se ha dejado fuera las suscripciones de los tráileres. Por ello, seguir las recomendaciones no solo mejora la experiencia del cliente, sino también protege al agente, evitando que sea víctima de un fraude.

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