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Aseguradoras pagaron más de 79 mil MDP por daños climáticos

Adrián Palacios Ramírez / Reportero, Revista Siniestro

Durante una conferencia virtual, Norma Alicia Rosas, directora general de la AMIS, dio a conocer que entre 2016 y 2025 las aseguradoras establecidas en México pagaron más de 79 mil 800 millones de pesos en indemnizaciones derivadas de siniestros relacionados con fenómenos climáticos.

Esta cifra representa un promedio de 22 millones de pesos diarios destinados a apoyar la recuperación de viviendas, negocios, infraestructura y bienes afectados por eventos naturales.


La información presentada por la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS) refleja el impacto económico de los riesgos hidrometeorológicos en distintas regiones del país. Durante el periodo analizado, los ciclones y huracanes concentraron la mayor parte de los pagos realizados por las aseguradoras, pues representaron cerca del 73 % del monto total destinado a la atención de daños provocados por fenómenos climáticos.


Entre los eventos más relevantes de los últimos años destacan los huracanes Otis (2023) y John (2024), pues ambos ocasionaron importantes afectaciones a miles de familias, empresas y comunidades. Sin embargo, la AMIS subrayó que los riesgos asociados a las lluvias intensas y los fenómenos meteorológicos atípicos también han demostrado una creciente capacidad de generar pérdidas económicas significativas.


Un ejemplo de ello son las lluvias extraordinarias registradas en octubre de 2025 como consecuencia de un sistema de baja presión en el Golfo de México. Aunque los daños ocasionados por lluvias representan solo el 11.9 % de los siniestros pagados por las aseguradoras durante la última década, el evento de 2025 se posicionó entre los más costosos para el sector.


De acuerdo con las cifras compartidas por la asociación, en apenas cuatro días se contabilizaron 8 mil 481 siniestros, principalmente en el estado de Veracruz, lo que derivó en pagos superiores a los 5 mil 929 millones de pesos. Este monto superó las indemnizaciones generadas por el huracán John, que alcanzaron los 3 mil 453 millones de pesos durante 2024.


Norma destacó que estos acontecimientos demuestran que no es necesario que un huracán toque tierra para que se registren afectaciones considerables. Las lluvias intensas, las inundaciones y los escurrimientos pueden ocasionar daños severos en viviendas, comercios, vehículos e infraestructura pública, generando importantes pérdidas económicas para la población.


Asimismo, el organismo señaló que existe la percepción de que los riesgos hidrometeorológicos afectan principalmente a las entidades costeras. No obstante, las estadísticas muestran una realidad diferente. En los últimos diez años, cuando no se presentaron ciclones de gran magnitud, el 51 % de los daños cubiertos por las aseguradoras ocurrió en estados ubicados fuera de las zonas costeras, lo que confirma que ninguna región está exenta de este tipo de riesgos.


Ante este panorama, la AMIS reiteró la importancia de fortalecer las acciones de prevención, gestión integral de riesgos y protección financiera. La combinación de medidas preventivas, infraestructura resiliente y mayor cultura de aseguramiento puede contribuir a reducir el impacto económico de los fenómenos naturales y a acelerar la recuperación tanto de las personas como de las comunidades afectadas.

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