Raúl Carlón Campillo Director general, Tranquilidad y Proyección tranquilidadyproyeccion@gmail.com
La frase con la que titulo esta colaboración alude a una tradición, un ritual religioso, una obligación civil o una simple declaratoria de kermés y encierra en su interior un simbolismo que pierde vigencia y parece aproximarse a su extinción. Esta frase era común y obligatoria en las bodas religiosas y civiles del siglo XX, por lo cual quienes decidían contraer nupcias debían pronunciarla frente a un montón de invitados en el momento crucial en el que se unían a su pareja de por vida.
Sigue leyendo «Hasta que la muerte nos separe»