Fianzas

Fianza, el instrumento que da certidumbre al inversor.

Laura Edith Islas Yáñez / Directora general / Revista Siniestro

Entrevisté a Flavio Dávila, Director General de Dorama, quien tiene una trayectoria de 25 años en el sector afianzador y estudió tanto la licenciatura de Finanzas y la maestría en administración (MBA) en el ITAM. Él compartió conmigo el panorama actual de las fianzas en México, así como las expectativas que tiene con respecto a este y al reciente seguro de caución.

¿En qué compañías has trabajado?

Estuve 12 años en Crédito Afianzador, posteriormente otros 12 en Aserta y aquí en Dorama llevo año y medio.

Podemos decir que has sido muy constante con tu trayectoria, ¿no?

Quien entra en el sector afianzador y pasa más de dos años en él difícilmente decidirá dedicarse a otra actividad.

Casi como en seguros…

Sí, es más o menos igual porque es demasiado especializado. Creo que no hay día en que no se aprenda algo nuevo, así que se trata de un sector muy absorbente, pero me gusta.

¿Cuál es la participación del sector afianzador en el mercado privado?

Es bajo. En promedio representamos entre el 20 y el 25% de las primas emitidas, de las cuales el 70% corresponde al ramo administrativo. Se requiere de mayor publicidad, promociones y campañas para generar conciencia acerca de la importancia de las garantías que requiere un empresario para protegerse ante el incumplimiento de sus obligaciones.

¿A cuánto dinero equivalen las primas emitidas por el sector afianzador en 2019?

Aproximadamente 11 mil millones de pesos.

¿Qué puede hacer el sector afianzador para penetrar en el sector privado?

Antes que nada debo aclarar que la participación sí ha crecido, pero de forma muy aletargada. En el transcurso de 10 años, ha subido entre cinco y siete puntos porcentuales, pero para conocer el aumento real en el mercado privado tendríamos que calcular antes el decrecimiento en el sector público.

2019 fue un año muy complejo en materia económica, lo cual por supuesto, generó un reto muy grande para el sector afianzador. Existe una correlación directa entre la economía, el PIB y el crecimiento en obra. En México, el índice de construcción ha sufrido un detrimento importante con respecto a 2018, un decrecimiento acumulado del 3.2% aproximadamente durante 2019 y de -9% en septiembre del año anterior. Puesto que esta variable se relaciona con las otras dos, con las cuales a su vez está vinculado el sector afianzador, esperamos que las fianzas tengan un crecimiento en términos nominales de aproximadamente un 1% con respecto a 2018, lo cual implica que, una vez que tengamos las estadísticas de cierre del mes de diciembre, en términos reales observaremos un decrecimiento que oscila entre 4 y 6%.

¿Consideras que esto tiene que ver con los cambios que experimentó el país durante 2019 y con la inestabilidad que el sector constructor vivió debido a la autorización y cancelación de obras?

Definitivamente se dieron variables que influyeron mucho en esto, como la incertidumbre frente a los programas insignia del gobierno, de los cuales prácticamente no se detonó ninguno por falta de planeación y administración; los incrementos sustanciales en las asignaciones directas a empresas que trabajan con el gobierno, lo que implicó que no existiera la posibilidad de que el sector afianzador participara para garantizar las licitaciones; la inseguridad, que evidentemente debilitó la inversión nacional y extranjera; la falta de consolidación del tratado de libre comercio T-MEC, y las señales negativas que mandó el gobierno en relación con los programas estratégicos de Pemex, entre los que se encuentra el relativo al bloqueo en gasoductos y cancelación de rondas energéticas,  acotando la participación del sector privado.

¿Cómo visualizas 2020 para el sector afianzador?

Soy optimista, pues aunque no esperamos una recuperación relevante considero que este año será la directriz que marcará lo que resta del sexeniopara  este gobierno.. Confío en que existirá una mayor liberación del gasto público, no habrá subejercicio, se invertirá realmente en infraestructura y se cerrará el T-MEC en el primer trimestre de 2020.

Por lo pronto, entre el gobierno y la iniciativa privada, ya existe un acuerdo de inversión de más de 854 mil millones de pesos, que abarca de 2020 a 2024. El primer año de este periodo será fundamental, ya que hay un compromiso de inversión de 254 mil millones por parte de la iniciativa privada, de los cuales solo 128 mil millones corresponden a obras entre particulares. Aunque con estos objetivos no se puede esperar un crecimiento del sector afianzador, es muy probable que exista una recuperación no solo para este, sino para la economía en general; sin embargo, es necesario que el gobierno genere certidumbre para los empresarios y que México no disminuya más su calificación crediticia.

¿Cuáles serían las áreas de oportunidad para el sector afianzador y con qué productos puede participar este en el sector privado?

Como la mayor participación del sector afianzador en la iniciativa privada se encuentra en el ramo administrativo y en este último destacan las obligaciones de obra y proveeduría, nos enfocamos en estas dos demandas.

El principal producto que adquiere la iniciativa privada se llama Convenio de Proveedores, el cual se deriva de una fianza global donde se determinan las características y las reglas con las que se ejercerá el instrumento a través de endosos de inclusión.

Este producto normalmente está dirigido a grandes obras de infraestructura y en 2019 la inversión se estancó, se produjo una sobreoferta que ha propiciado malas prácticas en el sector afianzador: la disminución de tarifas y la relajación de la contratación. Esto a su vez dispara el número de reclamaciones recibidas y pagadas en fianzas, así como el monto de estas.

Por lo que, nuestra área de oportunidad se encuentra en concientizar al sector privado sobre la necesidad de la fianza y el uso adecuado de esta, es decir, en generar una cultura de garantías. Sabemos que la dependencia al gobierno nos estanca, así que debemos tratar de equilibrar la balanza a través de campañas que, entre otras cosas, informen acerca de los beneficios de la fianza y demuestren la madurez del sector afianzador.

¿Cómo ayuda la fianza a la economía mexicana?

Fomentando la certidumbre que atrae la inversión nacional y extranjera. En la medida que los inversores tengan la posibilidad de recuperar su capital ante un incumplimiento, dentro de un marco legal, aumentará el número de inversiones.

Finalmente me gustaría agregar que en 2019 seis nuevas compañías fueron autorizadas para vender el seguro de caución (Sofimex, Dorama, Insurgentes Aserta, Chubb, Atlas e Inbursa) sin embargo, todavía no se ha impulsado la venta de este por falta de lineamientos y acuerdos. Por lo que necesitamos fomentar y a operar este producto en 2020.

El seguro de caución ayudará a generar la certidumbre de la que hablábamos, puesto que, con respecto a la fianza, es mucho más ágil la manera en la que se ejerce, y no admite la oposición del fiado, ya que basta con reunir la documentación requerida en el certificado del seguro de caución para generar un dictamen y realizar el pago cuando corresponda.

¿Podemos decir que el seguro de caución es más fácil de entender que la fianza?

Laura Edith Islas Yáñez

Directora general

Revista Siniestro

Entrevisté a Flavio Dávila, Director General de Dorama, quien tiene una trayectoria de 25 años en el sector afianzador y estudió tanto la licenciatura de Finanzas y la maestría en administración (MBA) en el ITAM. Él compartió conmigo el panorama actual de las fianzas en México, así como las expectativas que tiene con respecto a este y al reciente seguro de caución.

¿En qué compañías has trabajado?

Estuve 12 años en Crédito Afianzador, posteriormente otros 12 en Aserta y aquí en Dorama llevo año y medio.

Podemos decir que has sido muy constante con tu trayectoria, ¿no?

Quien entra en el sector afianzador y pasa más de dos años en él difícilmente decidirá dedicarse a otra actividad.

Casi como en seguros…

Sí, es más o menos igual porque es demasiado especializado. Creo que no hay día en que no se aprenda algo nuevo, así que se trata de un sector muy absorbente, pero me gusta.

¿Cuál es la participación del sector afianzador en el mercado privado?

Es bajo. En promedio representamos entre el 20 y el 25% de las primas emitidas, de las cuales el 70% corresponde al ramo administrativo. Se requiere de mayor publicidad, promociones y campañas para generar conciencia acerca de la importancia de las garantías que requiere un empresario para protegerse ante el incumplimiento de sus obligaciones.

¿A cuánto dinero equivalen las primas emitidas por el sector afianzador en 2019?

Aproximadamente 11 mil millones de pesos.

¿Qué puede hacer el sector afianzador para penetrar en el sector privado?

Antes que nada debo aclarar que la participación sí ha crecido, pero de forma muy aletargada. En el transcurso de 10 años, ha subido entre cinco y siete puntos porcentuales, pero para conocer el aumento real en el mercado privado tendríamos que calcular antes el decrecimiento en el sector público.

2019 fue un año muy complejo en materia económica, lo cual por supuesto, generó un reto muy grande para el sector afianzador. Existe una correlación directa entre la economía, el PIB y el crecimiento en obra. En México, el índice de construcción ha sufrido un detrimento importante con respecto a 2018, un decrecimiento acumulado del 3.2% aproximadamente durante 2019 y de -9% en septiembre del año anterior. Puesto que esta variable se relaciona con las otras dos, con las cuales a su vez está vinculado el sector afianzador, esperamos que las fianzas tengan un crecimiento en términos nominales de aproximadamente un 1% con respecto a 2018, lo cual implica que, una vez que tengamos las estadísticas de cierre del mes de diciembre, en términos reales observaremos un decrecimiento que oscila entre 4 y 6%.

¿Consideras que esto tiene que ver con los cambios que experimentó el país durante 2019 y con la inestabilidad que el sector constructor vivió debido a la autorización y cancelación de obras?

Definitivamente se dieron variables que influyeron mucho en esto, como la incertidumbre frente a los programas insignia del gobierno, de los cuales prácticamente no se detonó ninguno por falta de planeación y administración; los incrementos sustanciales en las asignaciones directas a empresas que trabajan con el gobierno, lo que implicó que no existiera la posibilidad de que el sector afianzador participara para garantizar las licitaciones; la inseguridad, que evidentemente debilitó la inversión nacional y extranjera; la falta de consolidación del tratado de libre comercio T-MEC, y las señales negativas que mandó el gobierno en relación con los programas estratégicos de Pemex, entre los que se encuentra el relativo al bloqueo en gasoductos y cancelación de rondas energéticas,  acotando la participación del sector privado.

¿Cómo visualizas 2020 para el sector afianzador?

Soy optimista, pues aunque no esperamos una recuperación relevante considero que este año será la directriz que marcará lo que resta del sexeniopara  este gobierno.. Confío en que existirá una mayor liberación del gasto público, no habrá subejercicio, se invertirá realmente en infraestructura y se cerrará el T-MEC en el primer trimestre de 2020.

Por lo pronto, entre el gobierno y la iniciativa privada, ya existe un acuerdo de inversión de más de 854 mil millones de pesos, que abarca de 2020 a 2024. El primer año de este periodo será fundamental, ya que hay un compromiso de inversión de 254 mil millones por parte de la iniciativa privada, de los cuales solo 128 mil millones corresponden a obras entre particulares. Aunque con estos objetivos no se puede esperar un crecimiento del sector afianzador, es muy probable que exista una recuperación no solo para este, sino para la economía en general; sin embargo, es necesario que el gobierno genere certidumbre para los empresarios y que México no disminuya más su calificación crediticia.

¿Cuáles serían las áreas de oportunidad para el sector afianzador y con qué productos puede participar este en el sector privado?

Como la mayor participación del sector afianzador en la iniciativa privada se encuentra en el ramo administrativo y en este último destacan las obligaciones de obra y proveeduría, nos enfocamos en estas dos demandas.

El principal producto que adquiere la iniciativa privada se llama Convenio de Proveedores, el cual se deriva de una fianza global donde se determinan las características y las reglas con las que se ejercerá el instrumento a través de endosos de inclusión.

Este producto normalmente está dirigido a grandes obras de infraestructura y en 2019 la inversión se estancó, se produjo una sobreoferta que ha propiciado malas prácticas en el sector afianzador: la disminución de tarifas y la relajación de la contratación. Esto a su vez dispara el número de reclamaciones recibidas y pagadas en fianzas, así como el monto de estas.

Por lo que, nuestra área de oportunidad se encuentra en concientizar al sector privado sobre la necesidad de la fianza y el uso adecuado de esta, es decir, en generar una cultura de garantías. Sabemos que la dependencia al gobierno nos estanca, así que debemos tratar de equilibrar la balanza a través de campañas que, entre otras cosas, informen acerca de los beneficios de la fianza y demuestren la madurez del sector afianzador.

¿Cómo ayuda la fianza a la economía mexicana?

Fomentando la certidumbre que atrae la inversión nacional y extranjera. En la medida que los inversores tengan la posibilidad de recuperar su capital ante un incumplimiento, dentro de un marco legal, aumentará el número de inversiones.

Finalmente me gustaría agregar que en 2019 seis nuevas compañías fueron autorizadas para vender el seguro de caución (Sofimex, Dorama, Insurgentes Aserta, Chubb, Atlas e Inbursa) sin embargo, todavía no se ha impulsado la venta de este por falta de lineamientos y acuerdos. Por lo que necesitamos fomentar y a operar este producto en 2020.

El seguro de caución ayudará a generar la certidumbre de la que hablábamos, puesto que, con respecto a la fianza, es mucho más ágil la manera en la que se ejerce, y no admite la oposición del fiado, ya que basta con reunir la documentación requerida en el certificado del seguro de caución para generar un dictamen y realizar el pago cuando corresponda.

¿Podemos decir que el seguro de caución es más fácil de entender que la fianza?

Entre las bondades del seguro de caución, en comparación con la fianza, no se encuentra una mayor facilidad de entendimiento para el asegurado, sino una mayor certidumbre.Entre las desventajas de este producto, resalta que no todos los solicitantes o contratantes serán sujetos a conseguirlo. Mientras que el 98% de las fianzas emitidas son soportadas por las acreditadas solvencias de los clientes, el seguro de caución requerirá de garantías reales colaterales, como inmuebles, depósitos en garantía y manejo administrado de anticipos.

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