Seguros

El futuro del seguro de vida

No es extraño que, en meses pasados, la segunda palabra más buscada en Google fuera “seguros”, específicamente de gastos médicos mayores y de vida, ya que las personas, inundadas por el pánico, investigaban, leían y analizaban diferentes propuestas. Detrás de esto, parecía tomar fuerza la idea de que los agentes de seguros tenemos un tiempo de vida e indudablemente seremos remplazados por la digitalización en aras de las nuevas tendencias económicas globales.

¿Qué pasó después para que esa premisa que tomaba fuerza hoy parezca irrelevante? Aunque los grandes brókeres inundaron las redes sociales con publicidad muy llamativa y lograron acaparar la atención dentro de sus sitios, los agentes personas físicas fueron los más beneficiados al final, ya que el latino siempre buscará la cercanía y la calidez, que dan una buena representación, para la contratación de una póliza.

Creo sinceramente que el mercado asegurador será de los menos afectados por esta gran crisis que apenas está comenzando, pero también considero que tendrán un tiempo de vida muy corto aquellos colegas que no se han ocupado de estar mejor capacitados; atender lo que acontece y está por venir; comprometerse con su actividad; buscar cercanía con las instituciones y los organismos del sector, y mejorar la relación con sus carteras.

No hay que ser eruditos para darnos cuenta de que nos enfrentaremos a un nuevo cliente, ya que la pandemia está propiciando un cambio de mentalidad, sobre todo a la hora de comprar y consumir. La gente se ha sensibilizado, por lo que ahora razona sus gastos. Las personas se preocupan más por todas las variables que tienen el potencial de influir en su presente y futuro, así como en los temas que les importan, de manera que se están dando cuenta de que el patrimonio de una vida, incluyendo las empresas, se puede perder en tan solo un abrir y cerrar de ojos.

Entonces, ¿qué papel tomará el seguro de vida dentro de esta transformación? Este producto será indudablemente unos de los grandes ejes a seguir por los asesores de seguros, pero no debemos olvidar que, aunque pareciera que todo fluye hacia una compra masiva, no será así. El cliente caminará hacia la tendencia de compararnos cada vez más y no quedarse con el agente que solo le hable bonito o esté por conveniencia propia trabajando con una aseguradora, ya que será más perceptivo y buscará a quien le otorgue soluciones, no al que únicamente le venda productos.

Por tanto, venderán los intermediarios que logren internarse en la mente y el corazón de sus prospectos; muestren un interés genuino por los consumidores, no solo por sus propios beneficios; posean un amplio conocimiento de los productos del mercado asegurador global; cuenten con mecanismos que den seguridad a los clientes, como una buena administración digital, y continúen desarrollando el cambio de conciencia que está fluyendo y nos motiva a ser mejores seres humanos, personas comprometidas de una forma muy radical y absoluta con el entorno.

La contratación del seguro de vida, más que nunca, será producto del amor, pero este sentimiento deberá estar apoyado en la razón y la profesionalización total del agente de seguros.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s