Visión Empresarial Y Seguros

Empresas infectadas de covid

Carlos Zamudio Sosa / México Claims and Risk Management, S.C. / Carlos.zamudiososa@gmail.com

El empresario lucha por subsistir todo el tiempo. Constantemente se encuentra acosado por el ambiente, la competencia, las regulaciones, el cumplimiento de normatividades y el deber impositivo. Mueve sus operaciones entre la marea de mercados a veces veleidosos y la necesidad de innovar o al menos dar la impresión de que así lo hace. Si esto parece poco, aderecemos ahora la ecuación de supervivencia empresarial con un virus de larga permanencia.

Así como las personas estamos expuestas a enfermar, las empresas pueden pasar por un proceso similar. Cualquier variación en un entorno sistemático que debiera funcionar a la perfección produce consecuencias negativas. Las compañías, igual que el cuerpo humano, ante cualquier desbalance decaen y experimentan un abanico de escenarios que van desde una breve incapacidad por enfermedad hasta la muerte.

El virus que ha afectado a millones de personas alrededor del mundo también ha enfermado a las empresas que, como si fueran organismos vivientes, sufren un decaimiento en mayor o menor medida, ven cómo colapsan sus economías y quiebran. Por supuesto que la empresa que sobrevive a una crisis puede resultar fortalecida si reacciona con oportunidad al embate, tal y como una persona adquiere inmunidad ante el patógeno que le causa un malestar.

Para el agente de seguros acostumbrado a la comercialización de Gastos Médicos o Vida es indispensable llevar la comparación planteada a Daños. En términos sencillos, al cambiar severamente las variables, el empresario no conseguirá los resultados que deseaba y había proyectado, porque hoy su compañía tiene una preexistencia.

Aquella empresa, que entre noviembre y diciembre cerró sus presupuestos y elaboró un plan para 2020, súbitamente se vio inmersa en un mundo radicalmente diferente, por lo que debió propiciar una cantidad increíble de intervenciones, que incluye la modificación de procesos, productos y mercados meta.

Para algunos negocios, el desafío se tradujo en crecimiento porque aprovecharon la oportunidad; para el resto, solo dejó secuelas negativas. Si vemos esto de manera clínica, mientras que unas empresas con padecimiento crónico tuvieron de pronto acceso a medicamentos de mucha mayor eficacia y respuesta, que representaron para ellas una oportunidad de mejora sustancial e inmediata, otras se estancaron en la condición adversa o sufrieron el recrudecimiento de la enfermedad.

En caso de que la compañía asegurable que tenía una expectativa de ganancia haya logrado subsistir hasta hoy, es decir, no fallecer por la inoperatividad y el sangrado que le produjeron sus gastos fijos, requerirá de transfusiones (inyecciones de capital) y medicamentos de nueva generación (innovaciones en tecnología) para continuar con vida, o deberá enfrentar procedimientos invasivos (compras hostiles).

La inmensa mayoría de las empresas productivas ha visto cambiar sus expectativas de crecimiento, aumentar la deuda, disminuir el ingreso, aparecer utilidades negativas, adelgazar el personal y transformar los procesos. Estas acciones constituyen una cirugía mayor para mantener con vida al paciente, esperando una recuperación rápida y eficiente.

Como si fuera una preexistencia, hay que enterar a la aseguradora de la situación de la empresa si queremos ampararla, o notificarle del porqué ha cambiado el riesgo de esta.

¿Cómo se declara una enfermedad nueva o una preexistencia en Daños? Básicamente informando a la aseguradora acerca de los cambios de giro, la inclusión de nuevas líneas de productos, la reducción o la mejora de las ventas, y los cambios tanto en las sumas aseguradas para los activos como en los valores anuales para las pérdidas consecuenciales.

El asegurador tiene el derecho de conocer las condiciones presentes y esperadas del nuevo negocio propuesto, o de saber las variables que han cambiado. A partir de ello nacerá o no el interés de suscribir o mantener, según se trate, el contrato propuesto.

Si una empresa, cuya expectativa de ganancia o gasto se vio alterada, pretende una reclamación sobre bases puramente históricas, encontrará que su reclamo podría ser inefectivo porque aquellos datos sirvieron para proyectar un futuro sano, no enfermo.

Conviene revisar hoy las condiciones reales del negocio, a fin de lograr la reducción de primas si se redujeron los riesgos o evitar el pago innecesario de estas si los peligros, sobre todo financieros, realmente no existen porque, por ejemplo, el negocio continúa cerrado, o a fin de avisar sobre nuevos riesgos si, por ejemplo, se empieza a utilizar algún medio de transporte debido al empleo de nuevos canales de distribución o si se hace mayor uso de tecnologías y, por tanto, se requiere de otro tipo de productos, como los ciberseguros.

El bróker es el especialista que debe saber cómo administrar y traspasar los riesgos a la aseguradora.

Todo empezó, según el mito urbano, con alguien que se comió un murciélago al otro lado del mundo. Desde entonces, las empresas han sufrido desde una gripe hasta un coma profundo o, en el peor de los casos, la muerte. Todavía falta ver mucho. Apenas han pasado seis meses.

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