Gastos Médicos Mayores

Fibromialgia, una enfermedad que no se ve, pero se siente

Laura Edith Islas Yáñez / Directora general Revista Siniestro

Cierto día, Lily Grijalva notó que su antebrazo estaba hinchado y presentaba moretones. Habló con su esposo y decidió ir al médico. Un ortopedista le diagnosticó artritis reumatoide. Desde el primer día empezó a usar su póliza para estudios, consultas y otros gastos relacionados. Después de seis meses, los malestares y dolores en todo el cuerpo no habían disminuido. Así que visitó a un angiólogo que, tras varios análisis, le diagnosticó lupus y luego púrpura. Lily siguió un tratamiento por otros seis meses, pero el dolor seguía y el cansancio era extremo. Resultaba muy angustiante que en general los estudios salían normales. Al acudir a un médico internista que le realizó más análisis, incluyendo unos estudios de tiroides, se le diagnosticó hipotiroidismo y se halló un nódulo en su tiroides, por lo que le practicaron una cirugía. Sin embargo, el cansancio y el dolor seguía.

Tardó cuatro años en descubrir por casualidad que padecía fibromialgia, mientras se encontraba en la recepción de un reumatólogo, donde se encontraba el libro Fibromialgia, el dolor incomprendido. En él leyó sus síntomas y dificultades. Se enteró de que el cansancio se debía a que no generaba serotonina y de que su cerebro enviaba al cuerpo una señal de dolor. Esta enfermedad ataca al sistema nervioso central y por ello produce crisis. Cuando llegó el momento de entrar a consulta, le dijo al médico que ya sabía lo que tenía. Luego de revisar su expediente, el médico confirmó el diagnóstico, ya que él era especialista en ese padecimiento.

Hay muy pocos expertos en esta enfermedad que muchas veces se confunde con depresión o se trata de aliviar con cirugías de columna por ignorar la causa real. Cada paciente requiere un tratamiento especial y personalizado que puede incluir antidepresivos, analgésicos y remedios naturistas.

Desde entonces, Lily ha mejorado su salud. Ella debe tomar algún producto que la haga sentirse mejor en momentos de crisis, como ketorolaco, y esperar 20 minutos para ver si cede el dolor y puede continuar con sus planes o si debe tomarse el descanso que su propio cuerpo le pide.

Su agente nos comparte que Lily ha tenido su póliza con Bx+ desde hace 25 años, la cual cuenta con un deducible de 5000 pesos y un coaseguro del 10%. Desde el primer síntoma hasta el diagnóstico pasaron cuatro años. Antes de conocer la causa real, la póliza cubrió cerca de 600 mil pesos entre estudios, cirugía de tiroides y cuatro tratamientos.

Lily tiene una página en Facebook, que alimenta con información de lo que le sucede, para que cada día más personas conozcan sobre el tema y puedan ser diagnosticadas con mayor facilidad. Ella nos comparte que la fibromialgia es una enfermedad crónica que causa dolor constante en todo el cuerpo, una fatiga inexplicable, muy mala calidad de sueño, entumecimiento matutino y muchísimos síntomas más.

Aunque la causa es aún desconocida, este padecimiento se asocia con eventos traumáticos físicos, como accidentes automovilísticos o caídas con latigazo cervical, y emocionales, como situaciones de muy alto estrés familiar o laboral. Las enfermedades virales fuertes también pueden detonar este mal. En ocasiones, la fibromialgia parece brotar por sí sola en una familia, lo que sugiere un origen genético que aún no ha sido comprobado.

Tienen mayor riesgo de padecer esta enfermedad las personas que sufren artritis reumatoide, lupus, púrpura, espondilitis anquilosante o hipotiroidismo. Se presenta con mayor frecuencia en mujeres de mediana edad o mayores, pero también la desarrollan los hombres. Se han encontrado casos en niños y adolescentes. Aproximadamente entre el 4 y el 6% de la población la experimenta.

Tener esta enfermedad puede ser un calvario agotador, ya que aún no hay una manera clínica de diagnosticarla. Se debe descartar otros padecimientos que comparten síntomas muy parecidos y revisar minuciosamente el historial clínico para identificar, por ejemplo, antecedentes de dolor crónico. Además, se palpan 18 puntos en el cuerpo, pues si 11 de ellos provocan sufrimiento existe mayor probabilidad de fibromialgia.

Una vez confirmado este mal, el tratamiento abarca medicamentos y terapias, como consultas psicológicas o masajes, para ayudar a manejar el estrés; cambios en la alimentación y los hábitos; alternativas naturales, y ejercicio de bajo impacto, como el yoga o el tai chi.

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