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Agente, Sector Asegurador

El BaylorSt. Luke’s Medical Center atestiguó una donación en vida

Prachet Bhatt de 15 años fue diagnosticado con una enfermedad renal crónica en 2007. El médico dijo a sus padres que necesitaría un riñón nuevo en cinco o diez años. Sus padres comenzaron a buscar donantes compatibles y su papá empezó a cuidar su salud y alimentación, realizarse revisiones periódicas y a hacer ejercicio sabiendo que podía ser su donante.

Durante algunos años, el joven controló la enfermedad con medicamentos, sin embargo, tal como se había previsto, sus riñones comenzaron a fallar. “Prachet era muy metódico y seguía todas las indicaciones de los médicos, por ello su riñón duró tanto tiempo en la edad adulta”, dijo el Dr. Murthy tras reunirse con el joven, quien nació con válvulas uretrales posteriores. Esta afección congénita causa obstrucción del tracto urinario inferior y provoca insuficiencia renal.


La familia del joven estaba preparada. Se realizaron los análisis de sangre necesarios para determinar su idoneidad como donantes y su papá, de 61 años, resultó el más adecuado. En 2024 se le extirpó el riñón izquierdo para trasplantarlo a su hijo, quien, tras cinco días de hospitalización, fue dado de alta.

Su pronóstico era bueno porque el rechazo de órganos es menos frecuente en trasplantes de donantes vivos. “Espero que su riñón dure al menos veinte años. Si una familia se encuentra cuidando a un niño con enfermedad renal crónica, debería seguir el mismo camino y cuidar su salud, porque podrían necesitar donarle un riñón”, comentó el doctor.
El joven se recuperó en dos semanas. Retomó su rutina de ejercicios cinco semanas después de la cirugía y corrió una carrera de 5 km una semana después. El trasplante se realizó antes de que necesitara una diálisis, “este tipo de trasplante ofrece los mejores resultados a largo plazo”, afirma el Dr. Murthy.

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