Roxana Vélez Pérez / Coordinadora editorial, Revista Siniestro
Edgar Elizalde es un ajustador de Daños y Autos; posee una amplia experiencia de 35 años de trabajo en distintas aseguradoras, y forma parte de la Asociación Mexicana para el Fomento de la Cultura del Seguro y la Fianza (Amfosef). Platicamos con él acerca de la póliza de responsabilidad civil (RC), que cubre la obligación adquirida por la persona asegurada —individuo o empresa— cuando ocasiona daños a terceros en sus bienes o en su integridad física.
Existen distintas formas de RC. Por ello, se debe contratar la solución adecuada de acuerdo con el tipo de riesgo a cubrir. Aunque la protección que brinda esta póliza es muy amplia, no cubre los daños ocasionados por actos dolosos (daño intencional) y los actos de la naturaleza, como las inundaciones y los terremotos. Las coberturas más comunes de este seguro son las de daños materiales, daños personales, daño moral y gastos legales.
El agente debe conocer muy bien a su cliente para ofrecerle las coberturas de RC que debe tener de acuerdo con su giro o actividad, protegerlo mucho mejor y definir el monto adecuado de la suma asegurada. Además, debe tener el conocimiento y la capacidad de informarle para qué sirven y cómo funcionan las protecciones.
Edgar señala que algunas pólizas se suscriben cosumas aseguradas bajas porque no se determinan de forma adecuada los bienes a amparar y que, en ocasiones, ni cuando se trata de grandes riesgos se realiza una inspección para valorar si están bien o mal asegurados e identificar qué está protegido.
En el ámbito empresarial, la variedad de soluciones de RC es muy amplia porque se considera el giro, la forma de operación y el tamaño del negocio. No requiere la misma protección la tienda de la esquina, un autolavado o un emprendimiento pequeño que una empresa transnacional. Esta póliza ampara los daños físicos, materiales o económicos causados a las persona o el inmueble, operando dentro y fuera de las instalaciones del negocio.
Las pólizas de RC para casa habitación consideran el tipo de vivienda: casa de interés social, propiedad en condominio o residencia, por ejemplo. Amparan los daños que el dueño de la casa, sus dependientes económicos o sus mascotas ocasionen dentro y fuera de esta. También cubren los daños causados por el personal que realiza labores domésticas.
Los seguros de RC para autos o motos consideran el uso del vehículo (privado, autotransporte, público o comercial) y sus características. Amparan los daños materiales, los gastos médicos por lesiones, el fallecimiento y la asistencia legal. Son obligatorios en México.
La Amfosef trabaja para concientizar a las personas sobre la necesidad de contar con un seguro cuando tienen un inmueble, una actividad, un negocio o un vehículo, para mitigar el riesgo de que un siniestro merme su economía.
