Laura Edith Islas Yáñez
Directora general Revista Siniestro
En Monterrey se llevó a cabo el 2do. Congreso Nacional de Hospitales y Aseguradoras, que tuvo lugar entre el 2 y el 5 de septiembre recién pasados. Dentro de lo tratado, se discutió en líneas generales sobre el escenario actual y a que se debe trabajar más en la prevención, ya que no hay un claro entendimiento de que cierto modelo ya expiró y que se tiene que generar uno nuevo.
Respecto al nuevo modelo que se quiere construir, la idea es trabajar este año y el próximo, puesto que hay varios aspectos que es necesario abordar: por ejemplo, se informó que hay hospitales que utilizan plataformas distintas para hacer válido el seguro a lo que se suma el uso de formatos diferentes, lo cual retrasa los procesos de pago. Con respecto a este punto, el objetivo será construir un formato médico homologado en una primera mesa de trabajo, que ya se encuentra en fase de aprobación, para así garantizar el pago a hospitales (existen demoras de hasta 180 días para realizarlo). Por otro lado, habrá una segunda mesa que se enfocará en transformar el ciclo de dictamen inteligente, basándose en un semáforo de cuatro colores (siendo verde el pago más rápido) para que, de esta forma, el hospital reciba estos con mayor rapidez. Una última mesa se abocará en el producto, con redes médicas cerradas, sostenido en siete pilares estratégicos, cuyos procesos serán controlados, fijándose como meta lograr una siniestralidad de entre un 70% y un 75% para 2027 (hoy en día es del 82%).
Otro de los aspectos discutidos tiene que ver con que la búsqueda de la tangibilidad, las bonificaciones y los beneficios inmediatos, no debe afectar una premisa que, todos coinciden, es fundamental: que el paciente ocupa el centro de atención, tanto para los hospitales como para las aseguradoras.
Se habló también de la gran necesidad de transparentar los procesos, porque hoy se ha generado una estructura en donde la desconfianza provoca la revisión de cuentas (en relación a eso, no se habría desarrollado un control adecuado de los tabuladores médicos, lo que provoca que se cobren precios como si se tratara de un hotel). Para solucionar este inconveniente, se busca generar indicadores públicos.
Para cerrar, hubo conformidad en que se debe revisar el recorrido del paciente desde el momento que ingresa a un hospital de forma “normal”, y sacar de la ecuación a los que entran por urgencias, ya que en un 80% de los casos se producen problemas a partir de dicho ingreso. En ese sentido, se requiere disponer de un proceso para tal caso, a diferencia de la cirugía programada, donde no se produciría el mismo inconveniente. La conclusión final del congreso es que todos tenemos que trabajar juntos para ayudar a solventar estos os y ofrecer
así mejores servicios a los pacientes.
