Raúl Carlón Campillo
Director general Tranquilidad y Proyección
tranquilidadyproyeccion@gmail.com
“Los números son fríos” es la afirmación común cuando se leen cifras y estadísticas que muestran la realidad numérica de eventos y situaciones convertidas después en datos o índices útiles para la toma de decisiones.
Hablar de estadísticas puede resultar interesante pero, cuando se refieren a personas enfermas o fallecidas, los datos toman un carácter distinto.
El cáncer se convierte en estadística cuando afecta a las personas. En México, el dato de quienes lo desarrollan en las glándulas mamarias resulta equitativo. El 52.4% de los casos son de mujeres, mientras que el 47.6% corresponde a varones. La edad a la que se manifiesta va de los 30 a los 59 años, aunque a partir de los 60 representa la primera causa de fallecimiento en mujeres. El número total de defunciones por esta enfermedad es lapidario al contabilizar el 12% de las cerca de 800 mil.
En las cifras del sector en 2025, de los siniestros atendidos en seguros médicos, el importe de lo pagado alcanza los 24.4 MMDP, siendo 3 MMDP por cáncer de glándulas mamarias. El costo promedio se ubica entre los 145 mil y 297 mil pesos anuales, aunque algunos tratamientos llegan a superar los 400 mil pesos anuales. El tratamiento de este padecimiento en etapas iniciales puede reducir hasta 2.7 veces el costo de atención, cuyo mayor importe se concentra en insumos y terapias. Sin duda, la estadística es suficiente para concluir que la mejor forma de atender el problema es previéndolo. Al respecto, los factores de previsión inician con la exploración y estudios preventivos con la frecuencia suficiente para detectar alguna posible alteración. La carga hereditaria es también importante, sobre todo en el caso de las mujeres, aunque sin descartar a los varones, cuyo foco de desarrollo está en otros órganos.
La cobertura de la enfermedad puede reducirse en costo cuando se detecta de forma temprana. Los seguros indemnizatorios imponen periodos de espera de hasta 90 días a partir de que se contrata, pero solo pagan la indemnización cuando el diagnóstico se confirma. Algunos de estos planes pagan 50% de la indemnización al presentar el diagnóstico, cubriendo el 50% restante cuando se confirma metástasis, considerando sumas aseguradas desde 100 mil hasta 500 mil pesos, con un costo accesible a cualquier bolsillo.
Difundir la estadística es un primer paso, pero gozar de cobertura es crucial. Un seguro no evita que la enfermedad llegue, pero facilita los recursos para evitar que esta se convierta en estadística fatal cuando cobra la vida de un enfermo.
