Complicaciones en la reclamación de daños asegurados
Carlos Zamudio Sosa / Claims Manager, México Claims and Risk Management czamudio@mexicoclaims.com
La complejidad de los reclamos y el papel de los especialistas
Es cada vez más común encontrar asesores que nos autodenominamos especialistas en reclamos complejos. Sin embargo, pocas veces se reflexiona sobre los factores que dificultan el proceso de hacer valer una póliza de seguro durante el ajuste. Las complicaciones suelen alimentar la intervención de asesores, transformando lo que debería ser una reclamación expedita y sencilla en un procedimiento más largo y desgastante que termina por producir pérdidas indirectas.
El interés asegurable y los sujetos contratantes Bajo la ley mexicana, los contratos de seguro pueden ser suscritos por personas que no son propietarias del objeto asegurable. Una sociedad hipotecaria puede contratar una póliza como garantía al financiar un auto o inmueble. Asimismo, un hijo que reside en la casa de sus padres puede tener interés genuino en proteger ese bien, ya que podría formar parte de su patrimonio en el futuro —por herencia—. Otro ejemplo frecuente es el del arrendatario, quien por acuerdos de arrendamiento debe suscribir una póliza de daño directo y se compromete a devolver el bien en el estado en que lo recibió, especialmente si llega a ser responsable de algún siniestro. En todos estos casos, el interés es jurídico, ya sea por imposición contractual o por el uso y beneficio del bien.
La acreditación de la pérdida y las obligaciones de las partes
En el supuesto del arrendamiento, surge la interrogante sobre quién posee el derecho u obligación de acreditar la pérdida y los requisitos necesarios para sustentar los extremos del reclamo, sobre todo si el propietario solo exige la devolución del bien como lo entregó. El ajuste se complica cuando la aseguradora no reconoce la legitimidad del contratante de la póliza para presentar los documentos indispensables para tasar el daño. No es inusual que en estos casos la compañía de seguros intente limitar la intervención del asegurado, aunque el propietario no muestre interés en acreditar las obligaciones que considera propias del inquilino.
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