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Sin su póliza de GMM, cuenta millonaria habría destruido su vida.

Adrián Palacios Ramírez / Reportero, Revista Siniestro

En esta ocasión entrevistamos a Gabriela Cuevas, abogada de profesión y agente de seguros desde 2020. Su incursión en el sector comenzó cuando una conocida, quien ya contaba con una póliza de gastos médicos mayores (GMM), la contactó para solicitarle apoyo con el cambio de aseguradora.

La mujer buscaba conservar la antigüedad de su póliza y, al mismo tiempo, obtener una prima más competitiva. Tras analizar el caso, Gabriela realizó los ajustes necesarios para respetar la antigüedad acumulada y adecuar las condiciones de cobertura a las necesidades de la clienta. Este proceso se concretó en septiembre de 2020.

Meses después, en junio de 2021, en medio de la pandemia de covid-19, Gabriela recibió una llamada mediante la cual le informaron que su asegurada había contraído el virus y presentaba severas dificultades respiratorias.

Siguiendo las recomendaciones médicas, la clienta fue trasladada a un hospital especializado en la atención de pacientes con covid-19, donde ingresó a Urgencias. Una vez notificada la situación y presentada la documentación médica requerida, la aseguradora otorgó la autorización correspondiente. A pesar de ello, el hospital solicitó un depósito en garantía de 200 mil pesos en efectivo para proceder con la atención. Dicha cantidad quedó registrada a cuenta de los gastos hospitalarios y fue reembolsada a la asegurada más tarde.

De acuerdo con Gabriela, la práctica de exigir garantías económicas adicionales como condición para el ingreso de pacientes, aun cuando estos contaran con el respaldo de una aseguradora, fue común en los hospitales durante los momentos más críticos de la pandemia.

A partir de su ingreso, la paciente comenzó una larga y compleja batalla por la vida. Permaneció hospitalizada durante 90 días, es decir, tres meses. Durante ese periodo estuvo en coma por 45 días y requirió múltiples procedimientos médicos de alta complejidad, entre ellos ventilación mecánica y atención especializada derivada de un paro cardiaco. Cada una de estas intervenciones incrementó de forma considerable los costos de atención.

Al final, la cuenta hospitalaria ascendió a 8.2 millones de pesos. Por fortuna, gracias a su póliza de GMM, la asegurada solo tuvo que cubrir el deducible y el coaseguro correspondiente. Más allá del monto económico, el verdadero éxito de este caso radica en que la paciente logró recuperarse y salir adelante.

Gabriela destacó que, en esos días, la incertidumbre era enorme y el hospital registraba índices de mortalidad extremadamente altos entre los pacientes que requerían intubación, por lo que la recuperación de la asegurada fue considerada un caso extraordinario. Con el paso de los meses, los tratamientos evolucionaron y las tasas de mortalidad asociadas a la covid-19 disminuyeron.

Los medicamentos utilizados durante el tratamiento costaban entre 75 mil y 100 mil pesos, lo cual era prácticamente impagable para la mayoría de los hogares mexicanos. Por ello, Gabriela expresa con una frase el valor de la protección financiera: “Fue una chulada el seguro”. Sin este respaldo, una cuenta médica superior a los ocho millones de pesos puede comprometer seriamente el patrimonio y el futuro económico de una familia.

Durante la entrevista, Gabriela compartió una reflexión: “Prevenir tiene un costo, pero enfrentar un siniestro sin protección tiene un costo mucho mayor”. Para ella, el valor de un seguro no radica solo en cumplir un requisito o adquirir una póliza, sino en contar con un respaldo sólido que proteja el patrimonio y brinde la tranquilidad necesaria en los momentos más difíciles.

Gabriela recomienda a los agentes y asegurados conocer a profundidad los productos y valorar la importancia de la prevención. Destacó que los agentes tienen la responsabilidad de fomentar una auténtica cultura de protección financiera, ayudando a que cada vez más personas comprendan los beneficios de estar aseguradas y a que se eliminen los prejuicios existentes alrededor del sector.

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