Adrián Palacios Ramírez / Reportero, Revista Siniestro
En esta ocasión entrevistamos a Librado Maldonado, agente de Lima Seguros, quien habló de la importancia de fortalecer la cultura de prevención y compartió un amplio panorama de la póliza de daños, abarcando los beneficios que brinda y sus oportunidades de crecimiento en México.
Para él, uno de los principales beneficios de los seguros de daños es el respaldo financiero que dan ante siniestros comunes. Dependiendo de las protecciones contratadas, estas pólizas pueden cubrir incendios, explosiones, robos, vandalismo y fenómenos hidrometeorológicos, como huracanes, inundaciones, granizadas, terremotos y erupciones volcánicas. Gracias a ello, los asegurados tienen la posibilidad de reparar o reponer sus bienes sin poner en riesgo su patrimonio familiar o empresarial.
El especialista señaló que otros beneficios esenciales de estas pólizas son la estabilidad y la rápida recuperación que ofrecen. En un país como México, expuesto a sismos y temporadas de huracanes, contar con un seguro facilita la restauración de viviendas, comercios e instalaciones industriales, lo cual minimiza las pérdidas por interrupción de actividades y favorece la continuidad económica.
Como ejemplo de la relevancia de estos productos, Maldonado recordó los sismos ocurridos el 7 y el 19 de septiembre de 2017, tras los cuales las aseguradoras pagaron más de 32 mil millones de pesos en indemnizaciones. Gracias a estos recursos, miles de familias y empresas reconstruyeron sus propiedades y recuperaron una parte importante de su patrimonio. El agente destacó cómo el huracán Otis, que impactó Acapulco en octubre de 2023, dio lugar a uno de los eventos más costosos para la industria aseguradora mexicana: durante las primeras etapas de atención se reportaron indemnizaciones por más de 9 mil 480 millones de pesos; luego, las pérdidas aseguradas en la zona superaron los 2 mil 100 millones de dólares. De acuerdo con él, quienes contaban con una cobertura adecuada lograron reconstruir sus inmuebles y retomar sus actividades con mayor rapidez.
Librado enfatizó que los seguros de daños generan tranquilidad y fomentan la gestión preventiva de los riesgos. Además de indemnizar pérdidas, muchas aseguradoras ofrecen servicios de prevención, evaluaciones especializadas y recomendaciones para reducir las vulnerabilidades antes de que ocurra un siniestro. En materia fiscal, estas pólizas brindan ventajas importantes. Las personas morales pueden deducir las primas de los seguros de daños como gastos indispensables para su operación. También las personas físicas con actividades empresariales pueden deducir las primas relacionadas con su operación. Las indemnizaciones no siempre generan cargas fiscales para el asegurado.
Un punto relevante es que las pólizas de daños suelen ser un requisito para acceder a financiamientos hipotecarios o empresariales, ya que las instituciones bancarias las consideran una garantía para proteger los bienes que respaldan los créditos. Respecto a las oportunidades del ramo de daños en México, Maldonado destacó que el mercado mantiene una tendencia de crecimiento sostenido. Entre los factores que impulsan este desarrollo se encuentra la personalización de coberturas, que permite a las aseguradoras diseñar soluciones adaptadas a las necesidades de los hogares, las pymes y las grandes empresas mediante esquemas modulares que incorporan coberturas
