Five senior adults walking together on a park path with fall trees and city buildings in background
Agente

Envejecimiento: la población vive cada vez más años.

Conversamos con el actuario Juan Manuel Martínez González, actual presidente de la Asociación Mexicana de Actuarios (AMA), acerca del aumento en la esperanza de vida de la población y su impacto en los seguros de gastos médicos.

Roxana Vélez Pérez / Coordinadora editorial, Revista Siniestro.

Vivir más años no necesariamente implica tener una buena calidad de vida. El actuario con una trayectoria de 25 años en el sector asegurador y afianzador indica: “La pirámide poblacional empieza a revertirse y ya no habrá tantos jóvenes como había en el pasado. El perfil de riesgos está cambiando: la gente no solo está envejeciendo, sino también vive más tiempo, y las enfermedades ahí están, son crónicas y duran más tiempo. Antes las personas fallecían en edades tempranas y la base poblacional joven era más grande; ahora está cambiando la composición y la gente adulta mayor vive más años. Esto es un reto para los seguros de gastos médicos”.

En la medida en que se incrementa la edad de las personas, hay un mayor periodo de exposición a las enfermedades más frecuentes y severas. Una vida más larga implica que los padecimientos crónicos requerirán atención médica por más años. Las nuevas tecnologías, los avances médicos y los descubrimientos permiten prevenir y atender de mejor forma algunos padecimientos, prolongando la esperanza de vida, pero en muchos casos resultan costosos o inaccesibles.

Entonces, ¿cómo puede cubrirse el costo de estas enfermedades? El actuario dijo que una alternativa es el seguro de gastos médicos mayores (GMM), el cual permite a las personas transferir un riesgo para solventar un evento, previendo la imposibilidad de afrontarlo con recursos propios.

Otra opción son los seguros médicos indemnizatorios, pero estos solo cubren ciertas cantidades. Juan Manuel explica: “Debemos ver qué estamos buscando y hasta dónde estamos dispuestos a cubrir el gasto de bolsillo. Estos seguros no cubren todas las eventualidades a las que estamos expuestos ni el monto total del evento en todos los casos. Son una alternativa, pero hay que evaluar qué tan protegidos queremos estar, pues el nivel de cobertura se verá reflejado en su costo. Lo más adecuado es ahorrar desde una edad temprana para que la acumulación de recursos permita solventar una cobertura de GMM.

Aunque el enfoque preventivo enfrenta el enorme de- safío de que “no dimensionamos la gravedad de las cosas hasta que ya estamos viviéndolas”, el sector ase- gurador busca reducir la frecuencia, la severidad y la cuantía de los siniestros de gastos médicos en la pobla- ción. En relación con esto, el presidente de la AMA men- cionó la importancia de incentivar el cuidado de la salud antes de la aparición de una enfermedad y de diseñar coberturas adecuadas de acuerdo con las necesidades de la población, las enfermedades que se presentan, las nuevas tecnologías y los descubrimientos en medicina.»

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