Agente

El promotor de seguros. Una figura clave para fortalecer la cultura aseguradora

Adrián Palacios Ramírez
Coordinador Revista Siniestro

Realizamos una encuesta a 20 promotores con el objetivo de conocer cómo viven su profesión, qué herramientas utilizan para acompañar a los agentes y cuáles consideran que son los principales retos que enfrenta actualmente el sector.

Sus respuestas dejan ver que ser promotor no se limita a apoyar una labor comercial. Detrás de esta figura existe también un trabajo constante de formación, acompañamiento y motivación para que los agentes puedan desarrollarse y, a la vez, transmitir a sus clientes la importancia de contar con una protección adecuada.

Uno de los temas más destacados de la encuesta es la manera en que los promotores buscan fortalecer la cultura del seguro. Para algunos, esto comienza por mantener a los agentes informados sobre las nuevas tecnologías, las herramientas que ofrecen las compañías y las distintas alternativas que existen para atender las necesidades de los clientes. También está la tarea de explicar que un seguro puede representar un gasto controlado frente a una pérdida económica inesperada. Pero el conocimiento no es el único elemento sobresaliente. La pasión por la profesión y la confianza en lo que puede lograrse a través de una cultura aseguradora también son parte de ese mensaje que los agentes llevan a sus clientes.

Para quienes están comenzando en la carrera, el acompañamiento aun adquiere mayor importancia. Los promotores mencionaron acciones como acercamiento con grupos empresariales, generar cruces de cartera, ser enviados a cursos de ventas y recibir ayuda para establecer un plan personal. En otros casos, cuentan con gerentes de desarrollo que los acompañan en sus primeros pasos. La tecnología también se ha convertido en una herramienta importante para hacer más eficiente su trabajo. Entre las opciones mencionadas aparecen los CRM, ERP, aplicaciones propias, redes sociales y programas de onboarding, además de cuestionarios para identificar las necesidades de los clientes. A esto se suman los cursos, portales y capacitaciones constantes ofrecidas por las promotorías.

Uno de los retos señalados por los encuestados es el desconocimiento que todavía existe respecto al funcionamiento de los seguros. Frente a ello, las pláticas, seminarios, talleres y capacitaciones son algunos de los instrumentos que utilizan para acercar estos temas a los agentes y a sus clientes.

Otro desafío está relacionado con la expectativa de obtener resultados rápidamente. Para los nuevos agentes, los primeros meses pueden ser complicados, y algunos terminan por abandonar la profesión. En este punto, las nuevas tecnologías, incluida la inteligencia artificial, pueden convertirse en un apoyo, aunque no sustituyen el contacto personal que caracteriza a esta actividad.

Finalmente, las respuestas muestran que, detrás de la labor del promotor, también existen motivaciones personales. Algunos buscan construir una fuente de trabajo estable para sus equipos; otros encuentran en esta profesión una manera de devolver al sector parte de lo que han recibido. Asimismo, está el deseo de formar una consultoría sólida y llevar la cultura del seguro a familiares, amigos y comunidades.

Las experiencias compartidas por estos 20 promotores muestran una profesión que combina conocimiento, acompañamiento y compromiso. En su día, reconocer esta labor también significa valorar a quienes trabajan todos los días para que más agentes estén preparados y para que más personas compren importancia de proteger su vida y su patrimonio.

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