En esta ocasión, realizamos una encuesta a 40 agentes de seguros para conocer sus recomendaciones sobre una pregunta importante para los asegurados: ¿quién debe saber que tienen una póliza y qué información es necesario compartir para utilizarla en caso de emergencia?
Adrián Palacios Ramírez / Coordinador, Revista Siniestro
Las respuestas coinciden en que contar con un seguro no siempre es suficiente; también es importante que alguien de confianza conozca su existencia, sepa dónde localizar la documentación y tenga los datos necesarios para solicitar asesoría cuando el asegurado no pueda hacerlo por sí mismo.
La mayoría de los agentes señaló a los familiares directos y a los beneficiarios como las primeras personas que deberían conocer la existencia de una póliza. También mencionaron a la pareja, los padres, los hijos, los hermanos y alguna amistad cercana que pueda ayudar a tomar decisiones cuando sea necesario. La información que conviene compartir depende del tipo de seguro. En una póliza de vida, es importante que los beneficiarios sepan que existe una protección y que conozcan los pasos generales para solicitarla. En Gastos Médicos Mayores, la familia puede necesitar información sobre las coberturas, los hospitales de la red médica y el procedimiento para reportar una hospitalización.
Uno de los principales riesgos de que nadie más conozca los detalles de la póliza es que el seguro no se utilice cuando realmente se necesita. Si el asegurado sufre un accidente, queda inconsciente o atraviesa una situación médica que le impide comunicarse, sus familiares podrían desconocer a qué hospital acudir, cómo solicitar asesoría o qué procedimiento seguir para utilizar las coberturas contratadas.
En los seguros de vida, el desconocimiento también puede provocar que los beneficiarios no inicien los trámites para reclamar la suma asegurada. En Gastos Médicos Mayores, la falta de información puede hacer que la familia desconozca las alternativas de atención disponibles y termine asumiendo gastos que quizá podrían haberse gestionado mediante la póliza, de acuerdo con sus condiciones.
Por ello, guardar el documento no es suficiente. Los agentes recomiendan que una o dos personas de confianza conozcan el número de póliza, los datos de contacto del agente, los teléfonos de atención de la aseguradora, las coberturas principales y el procedimiento para reportar un siniestro.
También es importante conservar las pólizas en formatos físico y digital, mantenerlas actualizadas e informar a las personas de confianza dónde pueden encontrarlas. A su vez, el agente tiene un papel importante al explicar cómo utilizar el seguro, proporcionar los números de atención y orientar al asegurado y a sus familiares en caso de siniestro.
Compartir la información, organizar los documentos y conocer los procedimientos son acciones que pueden ayudar a que el seguro cumpla su propósito cuando más se necesita. Por eso, además de preguntarse qué cubre una póliza, vale la pena plantearse otra cuestión: si mañana ocurriera una emergencia, ¿alguien de tu confianza sabría dónde encontrar tu seguro y a quién llamar?
El agente de seguros también tiene un papel importante
Los agentes consultados señalaron que su labor no termina con la entrega de la póliza. La asesoría también debe ayudar al asegurado a comprender cómo utilizar su protección y qué hacer cuando ocurre un siniestro. Entre las recomendaciones compartidas también se encuentran preparar una guía rápida con los pasos a seguir en caso de accidente u hospitalización, compartir los números de atención, explicar las condiciones de la póliza y orientar a los familiares sobre los procedimientos correspondientes.
Uno de los agentes propuso entregar un manual con una pregunta sencilla: ¿Lo sabe tu familia? La idea es que el asegurado no solo reciba sus documentos, sino que, además, se asegure de que alguien cercano conozca su existencia y sepa dónde encontrarlos.
Otros participantes destacaron la importancia de mantener comunicación con el cliente y ofrecer acompañamiento durante el siniestro, desde el primer reporte hasta las gestiones necesarias para utilizar las coberturas contratadas.
Este acompañamiento puede hacer una diferencia en momentos de incertidumbre, cuando el asegurado o sus familiares necesitan orientación para tomar decisiones y realizar trámites.
¿Cómo organizar las pólizas para
encontrarlas fácilmente?
La organización de los documentos fue otro de los temas abordados en la encuesta. Los agentes recomendaron conservar las pólizas en formato físico y digital, preferentemente en un lugar conocido por el asegurado y por las personas de confianza que podrían necesitar consultarlas.
Algunas medidas prácticas son:
- Crear un expediente físico: guardar las pólizas junto con otros documentos importantes e informar a la familia dónde se encuentran.
- Conservar copias digitales: descargar los archivos en PDF y mantenerlos en un dispositivo o espacio digital seguro.
- Compartir la información necesaria: enviar a personas de confianza los datos relevantes y explicarles cómo localizar la documentación completa.
- Guardar los contactos importantes: tener a la mano el teléfono del agente y los canales de atención de la aseguradora.
- Revisar periódicamente los documentos: verificar que los datos de contacto, las pólizas y la información de los beneficiarios estén actualizados.
La finalidad de estas medidas no es únicamente tener los documentos archivados, sino evitar que, ante una emergencia, la familia tenga que comenzar desde cero para averiguar si existe un seguro y cómo puede utilizarse.
Las respuestas de los 40 agentes consultados muestran que la prevención no termina al contratar un seguro. También implica preparar a las personas que podrían necesitar esa protección cuando el asegurado no pueda realizar personalmente los trámites.
Un seguro está diseñado para brindar respaldo cuando ocurre un imprevisto, pero para aprovechar sus beneficios es importante saber que existe y cómo utilizarlo. Por eso, además de preguntarse qué cubre una póliza, vale la pena plantearse otra cuestión: si mañana ocurriera una emergencia, ¿alguien de mi confianza sabría a quién llamar y dónde encontrar la información de mi seguro.
