Carlos Zamudio Sosa / México Claims and Risk Management, S.C. carloszamudiososa@gmail.com
Cuando era niño acompañaba a mi madre a la tienda donde compraba los granos para la comida. El producto se encontraba en sacos de varios tamaños. Yo metía la mano en cada uno de ellos para sentir las texturas. Los vendedores usaban una especie de cucharones metálicos de “kilo” y de “medio”, aunque todos los productos debían pesarse para satisfacción de mi madre. ¿Qué relación tiene esto con las pérdidas consecuenciales?
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